Ciudad de México. Cientos de miles de mexicanos cruzaron la frontera con Estados Unidos en meses recientes para vacunarse contra el Covid-19 y, de paso, hacer compras, en una tendencia que varias ciudades de aquel país comienzan a promover con el fin de reactivar sus economías. Es un fenómeno bautizado como turismo de vacunas.
En lo que va del año, al menos 400 mil mexicanos han ido a Estados Unidos a aplicarse la vacuna contra el virus. En caso de no abrirse las fronteras de forma total, serán 1.2 millones de personas las que vayan a hacerlo, pero si se abren para el mes de octubre, la cifra podría triplicarse, aseguró en entrevista Armando Bojórquez, presidente de la Asociación de Cultura y Turismo de América latina (Actual).
Este viaje implica diversos gastos: boletos de avión de ida y vuelta (requisito en los estados con las medidas más laxas para aplicar el antídoto), una prueba PCR, la renta de un automóvil y el hospedaje.
Información recabada por La Jornada indica que, en promedio, el gasto por boletos de avión ronda 17 mil pesos, por hospedaje de una noche –depende el estado– va de 4 mil hasta 9 mil pesos y la renta de un auto 800 pesos diarios.
Con la suma de estos conceptos más la prueba PCR y los gastos de alimentación, el viaje para recibir la vacuna de Covid-19 en Estados Unidos cuesta 30 mil pesos por persona en promedio.
Este gasto considera que las personas van y se les aplica la vacuna de una sola dosis, pero en caso de dos dosis el gasto se duplica. Hay, además, personas que toman la decisión de quedarse en Estados Unidos hasta completar la segunda aplicación y eso implica mayores gastos, comentó Bojórquez.
Ramiro Fuentes tuvo que viajar a California por cuestiones de trabajo, tiene 26 años y es originario del estado de México. Recibió la vacuna la semana pasada.
Aproveché el viaje, me hice mi prueba y salió negativa, pude viajar, me registré en la página de vacunación y elegí Pfizer. En un par de semanas regreso, por mi cuenta, a recibir la segunda dosis y me quedaré tres días más, dijo.
En este sentido, Armando Bojórquez explicó que la decisión del gobierno de Estados Unidos de poner en marcha estas acciones implica una mayor derrama económica en las entidades que aplican la vacuna.
No solamente van los mexicanos, estimamos que 90 por ciento de los residentes mexicanos en Estados Unidos ya han recibido la vacuna. También van los turistas de Latinoamérica y de Europa, lo mismo pasará en Rusia, y eso se traducirá en beneficios para hoteles, aerolíneas y todas las empresas de esos países, señaló.
Fuente; La Jornada Digital


