El racismo inverso supone la burla hacia personas que supuestamente tienen posiciones de privilegio en la sociedad mexicana actual: blancos, rubios, de facciones europeas, etc.
Respecto de si existe un sistema de burlas equivalentes, distintos especialistas señalan:
categóricamente no.
“En el libro México Racista, el historiador Federico Navarrete detalla que el concepto de racismo inverso no tiene de ninguna manera la fuerza del racismo dominante en el país, aún cuando se trate de insultos o agresiones de personas morenas hacia otras de tez más clara” dijo en junio del 2020 el periódico El País.
En tanto Yásnaya Elena Aguilar, lingüista mixe y columnista del mismo medio indicó que “para que el racismo fuera al revés tendrías que tener la situación contraria a la que se ha vivido por siglos: que la población blanca hubiera sido esclavizada, que no hubiera podido tener acceso a universidades, que se hubiera traficado con ellos y que el canon de personas fuera de personas no blancas y que los puestos de poder fueran ocupados por personas no blancas”.
El concepto de racismo inverso no tiene de ninguna manera la fuerza del racismo dominante en el país, aún cuando se trate de insultos o agresiones de personas morenas hacia otras de tez más clara.
Y en octubre del 2020 la Secretaria de Cultura de México se hizo la misma pregunta:
¿Existe el racismo inverso?
“La respuesta es no. El racismo es un sistema ideológico que legitima la superioridad de un grupo y que se traduce en desigualdad, discriminación y desventajas sociales y económicas”.
Con información de Vanguardia, El País y Secretaría de Cultura.
Fuente: Metapolitica


