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lunes, febrero 9, 2026
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Inundaciones súbitas y sistemas fallidos, el azote del norte de Pakistán

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Inundaciones súbitas y sistemas fallidos, el azote del norte de Pakistán

KARACHI, Pakistán – Las intensas lluvias este mes de agosto en pequeñas áreas de las regiones montañosas de Pakistán causaron una destrucción masiva, arrasando aldeas enteras.

El 15 de agosto, el distrito de Buner, en la provincia noroccidental de Jaiber Pastunjuá (JP), experimentó una anomalía climática en la que el deshielo glaciar y las intensas lluvias monzónicas provocaron inundaciones que sepultaron aldeas bajo lodo y rocas.

“Jamás olvidaré lo que vimos al cruzar la última colina: no había vida, ni casas, ni árboles… solo barro gris y enormes rocas”, recordó Amjad Ali, rescatista de 31 años de la Al Khidmat Foundation, brazo caritativo del partido islámico Jamaat e Islami, y el primero en llegar a la aldea de Bishonai, 90 % de la cual había sido arrasada.

Ali y su equipo de 15 voluntarios, incluidos dos paramédicos, tardaron cuatro horas en llegar a la aldea, antes boscosa, ahora enterrada en lodo y rocas.

Desde junio, los valles del norte en la occidental provincia de Gilgit-Baltistán (G-B), en el oriental territorio de Cachemira y JP han enfrentado desastres climáticos repetidos. Entre el 26 de junio y el 19 de agosto, la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA) reportó más de 695 muertes: 53 % por inundaciones súbitas, 31 % por derrumbes de casas y casi 8 % por ahogamiento.

Se esperan más fenómenos extremos

“El clima está desbocado… no mejorará”, advirtió Sahibzad Khan, director general del Departamento Meteorológico de Pakistán.

Explicó que la nevada atrasada y reducida hasta marzo dejó poco tiempo para acumular nieve.

“Las temperaturas subieron de forma constante desde abril, con aumentos de 7°–9°C en las regiones del norte durante agosto”, dijo.

Khan pidió no calificar los eventos recientes como cloudbursts (trombas de agua), ya que estos suelen implicar más de 100 mm de lluvia en una hora. Lo que le sorprendió en Buner fue el colapso inusual de enormes rocas, señal de desintegración glaciar.

“Esto era inevitable”, afirmó. “El aumento de las temperaturas está destrozando los glaciares. Las enormes rocas que caen de las montañas sugieren que glaciares milenarios se están desmoronando”, añadió.

Advirtió que el calentamiento del “Tercer Polo” (región montañosa al oeste y sur de la meseta tibetana) podría llevar a la pérdida de las torres de hielo, el sostén vital de la cuenca del Indo.

Mientras los científicos alertan de las consecuencias a largo plazo, las comunidades lidian con el desastre inmediato.

Crisis de trombas de agua (cloudbursts)

Hamid Mir, coordinador de WWF Pakistán, quien estudia patrones climáticos desde hace más de una década, explicó que el aire cálido retiene más humedad.

“Con cada aumento de 1°C, el aire retiene 7 % más vapor de agua, incrementando la intensidad de las lluvias”, dijo.

El rápido deshielo glaciar añade humedad a los microclimas locales, alimentando nubes convectivas, responsables de lluvias intensas y breves, incluidas las trombas de agua, explicó.

“¡Lo que vemos es solo la punta del iceberg!”, advirtió Mir, explicando que el terreno empinado de G-B acelera la condensación y las lluvias torrenciales.

FUENTE: IPSNOTICIAS

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