Rodrigo Paz busca recomponer los lazos entre Bolivia y Estados Unidos tras dos décadas de distanciamiento
La Paz, 7 de octubre de 2025. — El presidente electo Rodrigo Paz anunció un acercamiento diplomático entre Bolivia y Estados Unidos, tras casi 20 años de relaciones tensas. El anuncio se dio luego de recibir una llamada de felicitación de un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense.
“Vamos a tener una relación fluida con Estados Unidos”, afirmó Paz en conferencia de prensa, marcando un giro en la política exterior boliviana tras dos décadas de alineamiento con gobiernos como los de Venezuela, Cuba, Irán y Rusia.
Desde la expulsión del embajador estadounidense en 2008, ambos países no han mantenido vínculos a nivel de embajadores.
Paz consolida apoyos políticos internos
En su primera rueda de prensa, el mandatario electo informó que ya tiene acuerdos con dos fuerzas políticas —las encabezadas por Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa— para alcanzar mayoría en la Asamblea Legislativa.
“Extiendo la mano a todos los liderazgos políticos. No podemos ser mezquinos con la democracia ni con la patria. Queremos hacer el mejor gobierno posible”, expresó, en un llamado a su rival Jorge “Tuto” Quiroga para sumarse al bloque de gobierno.
Con el 39 % de los escaños, Paz necesita alianzas para alcanzar mayoría. Quiroga controla el 30 %, Doria Medina el 20 %, y el resto pertenece a fuerzas menores.
Prioridad: estabilizar la economía
Paz enfrenta la peor crisis económica en 40 años. Según el Instituto Nacional de Estadística, el PIB cayó 2.4 % en el primer semestre y la inflación acumulada alcanzó el 18 % en septiembre.
El país también sufre una grave escasez de combustibles y falta de divisas.
El asesor económico José Gabriel Espinoza confirmó que Estados Unidos colaborará en el suministro energético, mientras que el nuevo gobierno buscará créditos con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Fonplata, además de utilizar 3,500 millones de dólares en préstamos no desembolsados para estabilizar la economía sin recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI).
“El país votó por el cambio mesurado y gradual. Paz ganó por su discurso moderado y su promesa de estabilidad sin romper los programas sociales”, opinó Michael Shifter, del Diálogo Interamericano.
Apoyos internacionales y señales políticas
Paz publicó un video en el que conversa con la líder opositora venezolana María Corina Machado, a quien invitó a su investidura el 8 de noviembre. Machado, actualmente oculta, agradeció la invitación y expresó su esperanza en una “Venezuela libre”.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, felicitó al presidente electo y afirmó que la victoria de Paz “marca una oportunidad de transformación y cooperación”.
Por su parte, Donald Trump celebró el giro político de Bolivia y lo consideró parte de una nueva ola de acercamientos a Washington:
“Muchos países se están acercando a nuestro camino”, declaró el mandatario estadounidense.
Protestas y retos inmediatos
Pese al ambiente de optimismo, manifestaciones ciudadanas se registraron en La Paz, Santa Cruz y Sucre, exigiendo una auditoría electoral. Algunos manifestantes denunciaron irregularidades en el conteo de votos.
La analista política Verónica Rocha advirtió que Paz deberá actuar con rapidez:
“Debe armar un equipo sólido y tomar decisiones urgentes para aprovechar la luna de miel y evitar perder capital político.”
Transición acelerada
El nuevo gobierno asumirá el 8 de noviembre, con equipos de transición ya trabajando.
“Estamos en momentos difíciles, pero el país votó por un cambio responsable”, aseguró Paz.
Su desafío inmediato será reconstruir las relaciones internacionales, reactivar la economía y reducir la inflación, mientras busca reposicionar a Bolivia como un actor confiable en el escenario global.


