Metro CDMX en obras genera críticas por ambiente “tipo Silent Hill”
Usuarios del Metro de la Ciudad de México comparan las estaciones en remodelación con Silent Hill, debido a pasillos oscuros, polvo y señalización confusa en la línea 2.
Las obras de modernización en la línea 2 del Metro capitalino, rumbo al Mundial 2026, han generado incomodidad entre usuarios que describen su experiencia diaria como desorientadora y poco segura.
La línea 2, una de las más antiguas y transitadas del sistema, se encuentra en proceso de remodelación con el objetivo de mejorar su infraestructura antes del Mundial.
Los trabajos comenzaron en febrero y contemplan una inversión de aproximadamente 1,500 millones de pesos.
Durante recorridos en estaciones como:
- Bellas Artes
- Zócalo
- Hidalgo
Se observan condiciones como:
- Pasillos en penumbra
- Polvo en el aire
- Desvíos improvisados
- Señalización limitada
Algunos usuarios describen el entorno como un “backroom”, término usado para espacios confusos y laberínticos.
Personas que utilizan diariamente el Metro han señalado:
- Sensación de desorientación
- Dificultad para ubicar rutas
- Incomodidad por polvo y condiciones del entorno
También han criticado la rapidez de las obras, considerando que afectan la movilidad cotidiana.
Las condiciones actuales podrían generar mayor presión en el sistema, especialmente porque:
- La CDMX será sede del Mundial 2026
- Se priorizará el transporte público
- Aumentará la demanda en estaciones clave
El proyecto contempla intervención en:
- 16 de las 24 estaciones
- Vías y sistemas eléctricos
- Señalización y seguridad
- Instalación de cámaras
Se prevé que concluyan antes de junio.
El caso refleja un reto urbano importante:
- Modernizar sin afectar la experiencia diaria
- Equilibrar tiempos de obra y movilidad
- Preparar la ciudad para eventos internacionales
Las autoridades buscan concluir los trabajos antes del Mundial, mientras usuarios continúan adaptándose a las condiciones actuales.
El desafío será mejorar la operación sin comprometer la seguridad ni la comodidad.
Modernizar es necesario. Pero cuando el usuario siente más caos que mejora, el problema no es la obra… es cómo se ejecuta.


