Si la ciberdelincuencia fuera un país, tendría el tercer Producto Interno Bruto (PIB) más alto del mundo. Los costos globales podrían superar los 15.6 billones de dólares anuales para 2029, según Statista. Este panorama resalta la urgencia de fortalecer la seguridad digital. Es un desafío que afecta tanto a grandes corporaciones como a pequeñas y medianas empresas (pymes).
En este contexto, el 90% de las empresas reportó haber sufrido al menos un ataque cibernético en el último año. Así lo indican el Foro Económico Mundial y organizaciones de ciberseguridad. Por su parte, el 72% de las empresas percibe un aumento en los riesgos relacionados con la ciberseguridad. Estas prácticas delictivas pueden provocar pérdidas de datos sensibles, interrupciones operativas, daños a la reputación, costos económicos significativos e incluso la pérdida de clientes.
Impacto Directo en las Pymes
Una encuesta de Mastercard refuerza esta realidad. Se realizó a más de 5,000 propietarios de pequeñas y medianas empresas en cuatro continentes, incluyendo Latinoamérica y el Caribe. El 46% ha sufrido al menos un ciberataque en su negocio actual. Además, casi una de cada cinco empresas afectadas terminó por cerrar o declararse en bancarrota.
Entre los tipos de ataques más comunes figuran el hacking, el malware y el phishing. Estos generan pérdidas financieras, reducción de la productividad y una crisis de confianza. El 80% de las empresas encuestadas afirmó haber tenido que reconstruir la relación con sus clientes y socios después de un incidente.
Desafíos en la Preparación y Concientización
Frente a estas amenazas, el 86% de las pymes encuestadas ha realizado ya una evaluación activa de riesgos. También cuentan con un plan de prevención. Sin embargo, la encuesta revela que solo el 23% se siente muy satisfecho con su plan actual. De igual forma, solo otro 23% se considera muy capaz de identificar amenazas a tiempo. Las pymes saben que no están preparadas, y los ciberdelincuentes también lo perciben.
Uno de los retos más grandes recae en el propio personal. El 73% de los dueños afirma que es difícil lograr que sus colaboradores tomen en serio la ciberseguridad. Apenas una cuarta parte se siente verdaderamente confiada en su aptitud para capacitarlos adecuadamente.
Frente a esta realidad, empresas como Mastercard han reforzado su enfoque en protección digital para las pymes. Integran herramientas de diagnóstico y monitoreo que permiten anticiparse a las amenazas y operar con mayor confianza.


