ha regresado a Cayo Paloma pero esta vez en calidad de familiar invitado y no como concursante. La sobrina de Isabel Pantoja no ha podido evitar las lágrimas y la emoción al reencontrarse con la playa en la que tanto sufrió en sus dos semanas como superviviente. En esta ocasión, su visita a Honduras tiene un motivo muy especial para ella y es que Anabel se reencontrará con Omar Sánchez, su Negro, para insuflarle la motivación que ha ido perdiendo por la dureza de ‘Supervivientes’.


