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Teatro Kafkiana: Volar con Alas de Insecto

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Teatro Kafkiana: “El Chico que Quiso Volar con Alas de Insecto”: Una Metáfora Kafkiana en Escena

Teatro Kafkiana: Volar con Alas de Insecto

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Teatro, junto con Teatro Epifanía, presentan una singular obra: “El chico que quiso volar con alas de insecto”. Escrita y dirigida por Daniel Gutiérrez, esta puesta en escena inicia su temporada en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, dentro del Centro Cultural del Bosque (CCB). Ofrece una metáfora crítica y divertida sobre la vida en las periferias de Monterrey, Nuevo León. Al mismo tiempo, retrata una historia de amor y desaparición desde la mirada de un joven que busca escapar del ocio y la rutina cotidiana.

La pieza se sumerge en el universo de las colonias populares de Monterrey y su Área Metropolitana. A través de un relato fabulado, construye una narrativa de 75 minutos sobre el lenguaje, los usos y las costumbres de la región. La obra convierte a sus personajes en símbolos de una resistencia diaria frente al calor sofocante, la contaminación, la escasez de agua y la marginación. Humanos e insectos se funden en una sola especie que sobrevive, sueña y ama en condiciones extremas. Este enfoque, que combina lo fantástico con la cruda realidad, le otorga un aire de teatro kafkiana, invitando a la reflexión profunda.

Viaje Escénico por la Sociedad Regiomontana

Con actuaciones de Alex Estrada, Andrea Cortés, Diego de Lira y Jennifer Peña Ramírez, el montaje transita por diversos géneros. Su estructura permite una multiplicidad de voces, perspectivas y tiempos. Es una comedia que refleja arquetipos y hábitos de la cultura regiomontana. Es, a la vez, sátira social, retrato íntimo e invitación a observar lo que comúnmente se prefiere ignorar. El lenguaje escénico se apoya en un trabajo corporal y vocal de precisión. Dos actrices y dos actores interpretan, sin salir de escena, a múltiples personajes, narradores e investigadores.

La escenografía, modular y delimitada por un cuadrilátero, junto con el diseño de iluminación y el paisaje sonoro, potencia la imaginación del público. Genera atmósferas que oscilan entre la comedia y la reflexión, creando un entorno expresivo del universo simbólico propuesto por Daniel Gutiérrez, quien también realizó el diseño escénico, de iluminación y vestuario. Alan Alanís se encargó del diseño sonoro.

Una Odisea Marginal: Amor, Cucarachas y Resistencia

La historia sigue a Samuel, un joven sin grandes aspiraciones, atrapado en un empleo mediocre y con la autoestima baja, que un día desaparece. Pronto descubrimos que una pandilla y fanáticos rivales del fútbol lo golpearon, en medio del conflicto entre las barras de Tigres y Rayados, y luego la policía lo detuvo. En su encierro, se encuentra con Chicle, un personaje con un pasado oscuro y líder de la pandilla local “los Chiches”. Gracias a un favor que le debe un guardia, Chicle logra ayudar a Samuel a escapar.

A partir de entonces, la narrativa adquiere tintes fantásticos. Samuel asiste a los quince años de Laurita, la chica que ama con una mezcla de ternura y obsesión. Durante el festejo, utiliza una piedra mágica –un objeto misterioso que carga consigo– para desear que ese instante con ella dure para siempre. El deseo se cumple, pero de forma inesperada: todos los asistentes se transforman en cucarachas, el caos estalla y, sin embargo, Samuel y Laurita comparten un instante de amor eterno, suspendido en el tiempo y sellado por la piedra.

Andrea Cortés, quien interpreta a Laurita y también es una de las narradoras, señala: “No soy de Monterrey, así que fue una experiencia de mucha investigación. Tuve que conocer los lugares mencionados en la obra y apegarme a una cultura muy arraigada que no conocía del todo. Eso me ayudó a construir un personaje desde un contexto social que fui descubriendo con la puesta en escena”.

Por su parte, Diego de Lira comenta: “La obra plantea un grito de ayuda a los soñadores que, aún viviendo entre cucarachas, encuentran que estas son más amables que algunos humanos. Nos habla de una sociedad que desea que fracases y de un amor que, aunque no convencional, atraviesa la catástrofe para encontrar su luz”.

Gutiérrez, autor y director, explica: “La obra surge a partir de una pregunta: ¿cómo vería la ciudad un insecto? Quise hablar de los barrios donde crecí, de la cultura regia, de cómo nos sentimos pequeños en la ciudad. También sobre el amor, no uno idealizado, sino uno que existe en medio de la confusión y el caos. Todos tenemos algo que contar, aunque parezca insignificante”.

Reconocimientos y Temporada Actual

“El chico que quiso volar con alas de insecto” recibió mención honorífica en el Premio Independiente Teatro sin Paredes 2019. También obtuvo el apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) del Sistema Creación y Nuevo León 2022. Participó en el Encuentro y Festival de Teatro de Nuevo León 2024. Su actual temporada forma parte del Programa Nacional de Teatro para niñas, niños, jóvenes y personas adultas del INBAL.

Esta propuesta escénica invita a mirar desde la tierra y la resistencia, para elevarnos –aunque sea con alas de insecto– en busca del amor, la identidad y la esperanza. La puesta en escena se presenta hasta el 3 de agosto de 2025, con funciones de jueves a domingo en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, ubicado en el Centro Cultural del Bosque, Ciudad de México. Este teatro kafkiana promete una experiencia profunda y transformadora.

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