Desastre en India por lluvias históricas
Las incesantes lluvias monzónicas han causado al menos 90 muertes y el desplazamiento de cientos de miles de personas en el norte de India, en una de las peores temporadas de lluvias registradas en décadas, según autoridades locales.
Los estados más afectados son Uttarakhand, Himachal Pradesh, Jammu y Cachemira, además de Punjab y la capital, Nueva Delhi, donde el río Yamuna superó los niveles de peligro, obligando a evacuaciones masivas.
Cultivos destruidos, familias evacuadas
En Punjab, uno de los estados agrícolas más importantes del país, las lluvias han dejado 30 muertos y más de 300 mil personas afectadas. Agricultores como Surinder Singh reportan pérdidas de cultivos superiores a los 8 mil dólares, incluyendo arroz, maíz y trigo.
“Los niños tuvieron que ser trasladados. El gobierno viene, pero la ayuda no llega”, declaró Singh desde el distrito de Kapurthala.
Capital bajo agua: el Yamuna se desborda
En Nueva Delhi, miles han abandonado sus hogares inundados y viven en campamentos improvisados. Un atasco de 8 horas paralizó la vía entre Delhi y Gurugram, debido a que las calles quedaron completamente sumergidas.
“Esto es como las inundaciones de 2023”, comentó Rekha Chaturvedi, de 55 años.
El Himalaya, devastado por lluvias y deslaves
Regiones montañosas como Uttarakhand y Cachemira registran deslizamientos de tierra, ríos desbordados y daños a infraestructura clave. Al menos cuatro personas murieron en un pueblo arrasado por un deslave en agosto.
“En mi juventud nunca vimos esto. Algo ha cambiado”, declaró Fayaz Ahmad, agricultor de 70 años, en Srinagar.
Científicos: “Esto es la nueva normalidad”
Expertos señalan al cambio climático como principal detonante del caos. Según Anjal Prakash, autor de reportes climáticos de la ONU, la región vive ahora con 1.5 °C más calor que en la era preindustrial.
Las lluvias, antes regulares, ahora caen de forma violenta y errática, descargando en horas lo que antes llovía en un mes.
Mal drenaje, urbanización y riesgo futuro
Además del clima, la urbanización sin control, la deforestación y la falta de infraestructura agravan los efectos de la lluvia extrema, explicó Prakash. “Los sistemas de drenaje natural han sido destruidos. Así, los desastres son inevitables.”
Akshay Deoras, meteorólogo en Reino Unido, advirtió que si los países no planifican mejor el futuro, estos eventos se volverán cada vez más comunes y destructivos.
Urge replantear la gestión del riesgo
Con 167 desastres registrados en Asia solo en 2024, las pérdidas superan los 32 mil millones de dólares, reveló la Universidad de Lovaina. La comunidad científica urge a gobiernos a:
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Instalar sistemas de alerta temprana
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Preparar a las comunidades locales
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Planificar infraestructura con base en riesgos climáticos reales


