Cuando la guerra estalló en Ucrania, los familiares de Aydin Sisman encontraron refugio en Antioquía, Turquía.
Sin embargo, un terremoto de magnitud 7,8 golpeó la ciudad, dejando a muchos, incluidos los refugiados, atrapados bajo los escombros.
Para los millones de refugiados que buscan seguridad en Turquía, esta tragedia es solo otro golpe en una vida de conflictos y penurias.
Los sobrevivientes, como Yehia Sayed Ali, que huyeron de la guerra en Siria, perdieron a sus seres queridos y ahora enfrentan la difícil tarea de buscar entre las ruinas.
Aunque la ciudad carece de estructuras habitables, electricidad, agua y calefacción, muchos han rechazado abandonarla y duermen en las calles o a la sombra de las ruinas.


