Suben a 18 los muertos por la ola de frío extremo en Nueva York
La ciudad de Nueva York confirmó que el número de fallecidos por la reciente ola de frío extremo aumentó a 18, mientras las autoridades mantienen operativos de emergencia ante temperaturas históricamente bajas y una sensación térmica peligrosa para la población más vulnerable.
Las muertes se registraron en el contexto de un frente ártico que afectó a gran parte del noreste de Estados Unidos y llevó a la ciudad a experimentar máximas de hasta −16 °C, con sensación térmica cercana a −25 °C, de acuerdo con reportes meteorológicos.
Contexto del hecho
El episodio de frío severo se concentró entre finales de enero y los primeros días de febrero, cuando una masa de aire polar se desplazó sobre la región. En Nueva York, el impacto fue inmediato en personas sin vivienda y en hogares con fallas de calefacción.
Qué se sabe de las víctimas
La Oficina del Médico Forense informó que cinco de las muertes ocurrieron por hipotermia entre el 24 y el 26 de enero. En tres casos, el consumo de alcohol influyó en el desenlace; en otro, se detectó consumo de metanfetamina como factor contribuyente.
Autoridades locales subrayaron que cada deceso es una tragedia y llamaron a extremar precauciones mientras persistan las bajas temperaturas.
Condiciones más frías que la Antártida
Durante el fin de semana, funcionarios advirtieron que la temperatura en la ciudad llegó a ser más baja que en algunas zonas de la Antártida, un indicador del carácter excepcional del evento. El Servicio Nacional de Meteorología señaló que el frente ártico comenzó a retirarse, con cielo despejado y vientos más suaves, aunque el frío continuaría durante la noche.
Respuesta de la ciudad
Como parte del plan de contingencia, la ciudad:
Abrió 60 plazas adicionales en albergues.
Habilitó un centro de calentamiento extra.
Desplegó unidades móviles de calentamiento con personal médico y recursos esenciales.
En paralelo, el sistema 311 —línea de servicios municipales no urgentes— recibió casi 80 mil quejas en enero por falta de calefacción y agua caliente, según el Departamento de Preservación y Desarrollo de Viviendas.
Qué sigue ahora
Con el retiro gradual del frente ártico, las autoridades mantienen la vigilancia y piden a la población permanecer en casa, reportar fallas de calefacción y cuidar a personas en riesgo. La evaluación de daños y la atención a hogares afectados continuará en los próximos días.
El episodio deja una lección clara: el frío extremo no es solo un fenómeno meteorológico, sino una emergencia de salud pública. La prevención, el acceso a calefacción y la respuesta comunitaria son determinantes para evitar nuevas pérdidas humanas.


