Trump insta a republicanos a ganar elecciones legislativas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a los legisladores y simpatizantes del Partido Republicano a ganar las elecciones legislativas de noviembre, al advertir que una derrota permitiría a los demócratas retomar el control del Congreso y promover un nuevo juicio político (impeachment) en su contra.
Durante una intervención de más de una hora ante miembros del Partido Republicano, Trump afirmó que una victoria opositora tendría consecuencias directas para su gobierno.
“Tienen que ganar las elecciones de medio término. Porque si no las ganamos… ellos encontrarán un motivo para someterme a juicio político”, declaró el mandatario.
Trump es hasta ahora el único presidente estadounidense que ha enfrentado dos procesos de impeachment, ambos durante su primer mandato.
Trump acusa dureza política de los demócratas
En su discurso, el presidente sostuvo que los republicanos no actúan con la misma contundencia frente a la oposición, a la que calificó como más agresiva.
“Me van a hacer un impeachment. Ellos son más despiadados”, reiteró.
El mandatario aseguró que, a su juicio, el expresidente Joe Biden pudo haber sido destituido “por cien razones diferentes”, y describió a los demócratas como “malvados e inteligentes”, aunque sostuvo que sus políticas son “desastrosas”.
Elecciones de medio término en Estados Unidos
Las elecciones legislativas de medio mandato se celebrarán el 3 de noviembre, y en ellas se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, cuyos integrantes cuentan con periodos escalonados de seis años.
Tras las elecciones presidenciales de 2024, el Partido Republicano obtuvo el control de ambas cámaras del Congreso, lo que ha permitido a la administración Trump avanzar en su agenda legislativa durante su segundo mandato, incluyendo medidas controvertidas como el retiro de fondos a programas sanitarios.
Riesgos para la agenda presidencial
Trump advirtió que una eventual mayoría demócrata en el Congreso dificultaría la implementación de sus políticas, debido a los desacuerdos expresados por el liderazgo opositor.
Los dos procesos de juicio político contra Trump fueron impulsados desde la Cámara de Representantes controlada por los demócratas. El primero, entre 2019 y 2020, por abuso de poder y obstrucción al Congreso; y el segundo, en 2021, por acusaciones de incitación a la insurrección tras el asalto al Capitolio del 6 de enero.
En ambos casos, el Senado —entonces bajo control republicano— absolvió al mandatario, permitiéndole continuar en el cargo.


