Un Balance Preocupante en las Carreteras Americanas
La seguridad vial es clave para la salud pública en el continente americano. Cada año, aproximadamente 145,000 personas pierden la vida debido a siniestros de tránsito. Esto representa un 12% del total global de 1.2 millones de muertes por esta causa, según un informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Jarbas Barbosa, director de la OPS, ha calificado estas cifras como “inaceptables”.
A pesar de los esfuerzos, el progreso no es suficiente. Aunque las muertes en carreteras de América disminuyeron un 9.31% en la década hasta 2021, superando la media mundial del 5%, no se acerca al ambicioso objetivo global. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para 2030 buscan reducir a la mitad el número de muertes y lesiones por accidentes de tráfico. Claramente, se necesita intensificar las acciones para que la seguridad vial es clave en la agenda de todos los países.
Los Más Vulnerables: Motociclistas, Peatones y Ciclistas
Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años a nivel mundial, generando una gran carga social y económica. En América, la situación es desigual. Nueve países (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Cuba, México, Panamá, Trinidad y Tobago, y Uruguay) lograron reducir estas muertes entre 2010 y 2021. Sin embargo, América del Norte y el Caribe latino vieron un aumento preocupante en sus tasas de mortalidad.
El impacto es desproporcionado en los usuarios más vulnerables. Entre 2009 y 2021, las muertes de motociclistas, peatones y ciclistas aumentaron del 39% al 47% del total. Mientras las muertes de ocupantes de vehículos grandes disminuyeron, las de motociclistas siguen alarmando. Representaron el 27% del total de fallecidos en 2021. Además, 4.1 millones de personas sufrieron lesiones no fatales en 2021, con más de 638,000 casos severos. Estas cifras demuestran que la seguridad vial es clave para proteger a los más expuestos en las vías.
Medidas Urgentes y Campañas Globales
La situación en países específicos subraya la urgencia. En México, entre 15,000 y 16,000 personas mueren anualmente, con un costo económico del 1.4% del PIB. Peatones y motociclistas suman un tercio de estas muertes. En Guatemala, las motocicletas están involucradas en la mitad de los accidentes, y los motoristas son el 60% de las víctimas. Panamá ha logrado una reducción del 45% en muertes entre 2016 y 2021, mostrando que es posible avanzar. Sin embargo, en Colombia y Brasil, las cifras de motociclistas fallecidos son muy altas, representando el 60% y el 61% de las víctimas, respectivamente.
Ricardo Pérez-Núñez, asesor regional en seguridad vial de la OPS, enfatiza: “la seguridad de los motociclistas sigue siendo una prioridad urgente”. Para reducir estas muertes, es crucial mejorar la infraestructura vial. También se necesita aplicar leyes más estrictas sobre el uso de cascos, cinturones de seguridad y la conducción bajo los efectos del alcohol. Promover prácticas de conducción más seguras es igualmente fundamental. Jean Todt, enviado especial de la ONU para la Seguridad Vial, inició una gira por la región para impulsar la campaña “Haz una declaración de seguridad”. Esto busca un compromiso global para que la seguridad vial es clave y salve vidas en las carreteras de América.


