Rogelio Ramírez de la O deja la Secretaría de Hacienda
Sheinbaum nombra a Edgar Amador Zamora como nuevo titular
El secretario de Hacienda de México, Rogelio Ramírez de la O, dejó su cargo este viernes tras más de tres años en funciones, aunque se mantendrá como asesor económico internacional, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
“He decidido nombrar a Rogelio Ramírez de la O asesor económico internacional; es un economista extraordinario y tenemos la fortuna de que siga colaborando con nosotros”, anunció Sheinbaum en redes sociales.
En su lugar, el subsecretario Edgar Amador Zamora asumirá la titularidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El legado de Ramírez de la O en Hacienda
Rogelio Ramírez de la O fue designado en 2021 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y se convirtió en una de las piezas clave de la política económica de la 4T.
Algunos de los logros más destacados de su gestión incluyen:
✅ Manejo prudente de la deuda pública sin incrementos significativos.
✅ Fortalecimiento de la recaudación tributaria sin crear nuevos impuestos.
✅ Estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenido del PIB.
✅ Atracción de inversiones extranjeras en sectores estratégicos.
Edgar Amador Zamora, el nuevo secretario de Hacienda
El nuevo secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, cuenta con una amplia trayectoria en política fiscal y finanzas públicas. Antes de asumir este cargo, se desempeñó como subsecretario de Hacienda y previamente fue secretario de Finanzas de la Ciudad de México.
Se espera que Amador Zamora continúe con las políticas de estabilidad financiera y fortalecimiento de la inversión pública que caracterizaron la administración de Ramírez de la O.
Continuidad en la política económica de México
El nombramiento de Amador Zamora reafirma la continuidad de la estrategia económica impulsada por la administración de Sheinbaum, priorizando la estabilidad macroeconómica, la inversión pública y el desarrollo del país.
El cambio en la Secretaría de Hacienda no representa un giro abrupto, sino una transición estratégica para garantizar que México siga siendo un país atractivo para la inversión y con finanzas públicas sanas.


