La preparatoria del American Institute of Monterrey (AIM) se convirtió en el epicentro del debate sobre equidad social al celebrar un encuentro especializado en diversidad e inclusión. El foro reunió a destacadas expertas globales con el objetivo de analizar las brechas estructurales, el potencial económico de la movilidad humana y los desafíos urgentes en materia de derechos humanos que enfrenta México.
El nuevo panorama migratorio: De país de tránsito a destino
La sesión contó con la ponencia de Daniela Martínez, Head of Office de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM, por sus siglas en inglés) en Monterrey. Durante su intervención, Martínez invitó a los estudiantes a reflexionar sobre la migración como una condición humana orientada a la búsqueda de seguridad y desarrollo.
La especialista respaldó su diagnóstico con indicadores demográficos clave de la organización:
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Crecimiento sostenido: Entre 2010 y 2020, la población migrante internacional establecida en México alcanzó los 1.2 millones de personas, con Estados Unidos como el principal país de origen.
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Flujos irregulares: Para 2024, se calcula la presencia de otros 1.2 millones de personas en situación migratoria irregular, originarias mayoritariamente de Venezuela, Ecuador, Honduras y Guatemala.
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Cambio de paradigma: Las modificaciones en las políticas migratorias de Estados Unidos han obligado a la permanencia de los flujos en territorio nacional, consolidando a México como un país de destino definitivo.
Martínez enfatizó que la legislación mexicana garantiza los derechos fundamentales de las personas migrantes de forma independiente a su estatus legal, salvaguardando su acceso a la educación básica, salud, justicia, identidad y refugio. Asimismo, destacó el perfil calificado de esta población como una oportunidad para el sector productivo; citando datos del INEGI, precisó que el 64% de los migrantes cuenta con estudios de nivel medio superior o superior, y el 17% posee educación universitaria. Ante las proyecciones de la IOM que anticipan la creación de entre 1 y 2.5 millones de empleos en la manufactura y servicios para 2027, la inclusión laboral se perfila como una estrategia sostenible.
“Hablar de migración en México es hablar de presente y de futuro. Es reconocer el valor que las personas migrantes aportan al desarrollo social y económico del país, y entender que la inclusión no es opcional, sino esencial para construir comunidades más fuertes y sostenibles”. — Daniela Martínez, Head of Office de la IOM en Monterrey.
Discapacidad en México: Urge derribar las brechas del entorno
Por su parte, la activista Maryangel García, fundadora de Mujeres Mexicanas con Discapacidad y directora de Women Enabled International, ofreció una radiografía crítica sobre la exclusión que sufren las cercanas a 20 millones de personas que viven con alguna discapacidad en el país. García puntualizó que México se ubica dentro del 25% de las naciones con mayor desigualdad del mundo y es uno de los entornos más inequitativos de la OCDE.
Citando datos del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), la activista denunció que las personas con discapacidad constituyen el grupo más discriminado en México, una vulnerabilidad que se agudiza bajo una perspectiva interseccional en el caso de las mujeres. Las estadísticas compartidas durante el conversatorio visibilizan el reto educativo y laboral:
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Rezago escolar: Solo el 46.5% de las personas con discapacidad asiste a las aulas y el 22.7% padece analfabetismo, siendo la primaria el nivel educativo predominante.
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Exclusión laboral: Únicamente el 39.1% de la población con discapacidad en edad productiva cuenta con un empleo formal, lo que restringe su autonomía económica.
García concluyó que la inclusión debe ser asumida como un proceso continuo que garantice visibilidad, representación y un verdadero sentido de pertenencia en la sociedad. Este foro se alinea con los esfuerzos de concientización del AIM y con las políticas de equidad que promueve de manera paralela la Secretaría de Igualdad e Inclusión del Estado de Nuevo León para construir entornos comunitarios más humanos y solidarios.


