Este 2025 se cumple el décimo aniversario del Hay Festival en México, específicamente en su sede de Querétaro, que a decir de sus organizadores ha quedado a medida al encuentro de corte cultural y científico, ajustado a los intereses y necesidades de nuestro país.
El Hay Festival surgió en 1988 en Hay-on-Wye, Gales, Reino Unido, como un evento para celebrar la literatura y las artes en un entorno íntimo y accesible; el encuentro creció al grado de convertirse en uno de corte mundial, con la idea del diálogo entre cultura, ciencia y medio ambiente.
Desde entonces “hay festival” en Reino Unido, España (Segovia), Ucrania (Lviv), Colombia (Jericó y Cartagena), Perú (Arequipa), México (Querétaro) y Kenia (Nairobi); este último, por vez primera en junio de 2026. Mientras que una vertiente del denominado “Hay Festival Forums” se desarrolla en Estados Unidos (Dallas, Texas), Panamá, Chile (Santiago de Chile), en añadido a Colombia, y Perú (Ayacuho y Moquegua).
El encuentro queretano va del jueves 4 al domingo 7 de septiembre, “como ya es costumbre, con una serie de estrellas del pensamiento universal en diversos rubros, entre ellos la literatura, uno de los tópicos más importantes de este festival de las letras”, según se advirtió en la conferencia de anuncio de la programación el mes pasado.
La edición contará con 150 participantes de 17 países, destacando el proyecto “Constelaciones Hay Festival” (con 10 diálogos intergeneracionales), dos conciertos al aire libre en el Jardín Guerrero, actividades en siete delegaciones, así como en los municipios de Tequisquiapan, Huimilpan y Pinal de Amoles en Sierra Gorda (por vez primera); además, una exposición fotográfica en Jardín Alameda de Daniel Mordzinski, el fotógrafo de los escritores; el Hay Festival Joven en las universidades, y transmisiones en vivo mediante las redes sociales del encuentro.
El evento no siempre se ha realizado en la capital queretana. Su primera edición la efectuó Zacatecas (2010), para dar paso a tres en Xalapa, Veracruz (2011, 2012 y 2013), en colaboración con la Universidad Veracruzana, misma que se dio durante el mandato de Javier Duarte, del cual salieron, pues “llegó un momento en donde no era adecuado seguir trabajando, no había libertad de expresión, y no tanto en el festival sino por las cosas que estaban sucediendo y que se empezaba a sospechar, y luego sucedió lo que tristemente todos conocemos”, en referencia al gobernador asociado a corrupción y violencia.
El mandato de Duarte fue quizá el periodo más oscuro en lo social y lo político en ese estado, pues se acusó al priista de desvío del erario por más de 3 mil 616 millones de pesos, y en 2018 sentenciado a nueve años de prisión por asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita.


