El mercado laboral formal en la República Mexicana entra en una fase de enfriamiento estratégico y reajuste tras disiparse el optimismo coyuntural del primer semestre. De acuerdo con los resultados macroeconómicos de la reciente Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup, las intenciones de contratación de las corporaciones nacionales reportarán una marcada moderación para el periodo correspondiente de julio a septiembre de 2026. El indicador clave de la firma, la Tendencia Neta de Empleo (TNE), se fijó en un 28 por ciento, lo que representa una severa contracción de 13 puntos porcentuales en la comparación trimestral, reflejando que los departamentos de Capital Humano han puesto un freno a la expansión acelerada de sus nóminas ante la persistencia de desafíos macroeconómicos globales.
El fin del optimismo mundialista y los factores de resistencia
La Dirección General de la consultora de talento puntualizó que este ajuste obedece a un entorno de normalización operativa. Durante el segundo trimestre del año, las organizaciones mantuvieron una postura agresiva de reclutamiento bajo la expectativa de que la inauguración de la Copa del Mundo de la FIFA detonara un auge de consumo masivo inmediato. Sin embargo, al auditar los registros formales indexados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los analistas constataron que el torneo de fútbol no logró materializar la creación de plazas laborales en números significativos, obligando a las juntas directivas a adoptar un enfoque de alta selectividad, productividad y sostenibilidad financiera de cara al cierre de año.
A pesar de la desaceleración frente al periodo previo, los modelos econométricos revelan que el indicador se mantiene idéntico en su tasa anual (sin cambios respecto al tercer trimestre de 2025) y permanece en terreno positivo. El estudio desglosa los vectores que dinamizan y frenan el mercado:
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Fuerza impulsora: El crecimiento orgánico de las unidades de negocio y la necesidad corporativa de mantener la competitividad y digitalización en mercados cambiantes.
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Fuerza restrictiva: La incertidumbre económica generalizada y los altos costos operativos, variables que ejercen mayor peso en las decisiones de congelamiento de vacantes que la propia adopción de nuevas tecnologías o la inteligencia artificial.
“La disminución en la Tendencia Neta de Empleo refleja el impacto de los desafíos económicos en la toma de decisiones de los empleadores. Las empresas están adoptando un enfoque más selectivo, priorizando talento que les permita crecer y adaptarse a un entorno económico más incierto. Sin embargo, las expectativas se mantienen en terreno positivo, lo que sugiere que las organizaciones siguen apostando por el talento como motor de crecimiento, aunque con mayor cautela”. — Alberto Alesi, Director General de ManpowerGroup para México, Caribe y Centroamérica.
Radiografía del dinamismo: Sectores, regiones y tamaños de empresa
La moderación de la TNE para este tercer trimestre de 2026 no impacta de manera homogénea a todo el aparato productivo, detectándose polos de alta resiliencia y tracción económica. En el desglose sectorial, el ramo de Servicios Públicos y Recursos Naturales lidera el optimismo nacional con una TNE sólida del 39 por ciento. Por su parte, la industria automotriz y de autopartes se consolidó como la de mayor crecimiento interanual al registrar un repunte de +18 puntos porcentuales, impulsada por la reconfiguración de las cadenas de suministro regionales.
Geográficamente, el motor del empleo formal se concentra en la franja norte del territorio nacional. La Región Noreste se colocó a la vanguardia del país al promediar una expectativa de contratación del 45 por ciento, mientras que la Región Norte documentó el avance anual más agresivo del estudio con un alza de +20 puntos porcentuales, reafirmando su papel como el principal imán de inversiones por relocalización de empresas (nearshoring).
Finalmente, al auditar la estructura corporativa por volumen de empleados, las medianas empresas (aquellas que albergan plantillas de 250 a 999 trabajadores) se situaron a la cabeza del muestreo con una TNE del 33 por ciento, ratificando su rol estratégico como el verdadero soporte del empleo formal y la estabilidad social en México ante un pronóstico general que estima concluir el ciclo anual con una generación neta acumulada de entre 150 mil y 250 mil nuevos puestos de trabajo.


