Querétaro reúne a líderes nacionales para repensar la gobernanza y los derechos humanos
Querétaro se convirtió hoy en el punto de encuentro donde se articulan las conversaciones más importantes en materia de derechos humanos a nivel nacional.
Con la inauguración del Congreso Nacional “Gobernanza y Derechos Humanos: Retos y Oportunidades en la Consolidación de la Justicia Social”, en el marco de la LXIII Asamblea General Ordinaria de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos, el estado se posiciona como un espacio clave para el análisis, el intercambio de ideas y la construcción de soluciones frente a los desafíos contemporáneos.
La ceremonia inaugural fue encabezada por el gobernador Mauricio Kuri González, quien reiteró el compromiso de la entidad con el respeto irrestricto a los derechos humanos y la consolidación de instituciones sólidas. En su intervención, el ombudsperson Javier Rascado Pérez destacó que este tipo de encuentros permiten trascender el discurso y avanzar hacia acciones concretas que impacten en la vida cotidiana de las personas.
Tras el acto protocolario, el Congreso dio paso a un ejercicio sustantivo de reflexión. La conferencia magistral, impartida por Humberto Henderson de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, planteó un panorama claro sobre los desafíos que enfrentan los Estados democráticos, tales como fortalecer la rendición de cuentas, garantizar instituciones accesibles y colocar a la dignidad humana como eje rector de toda política pública.
A lo largo de la jornada, los conversatorios permitieron aterrizar estas ideas en temas específicos. Uno de los ejes centrales fue la gobernanza democrática, donde se discutió la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones, mejorar los mecanismos de participación ciudadana y generar confianza en las autoridades a través de la transparencia.
En materia de seguridad con enfoque de derechos humanos, las personas participantes coincidieron en que la eficacia de las políticas públicas debe ir acompañada del respeto a la legalidad, con ellos evitar prácticas que vulneren derechos y consolidar esquemas de actuación basados en estándares nacionales e internacionales.
Otro de los temas clave fue la igualdad y la no discriminación, donde se abordaron los retos para garantizar el acceso pleno a derechos de todas las personas, particularmente de grupos históricamente vulnerados. En este espacio, se enfatizó la importancia de diseñar políticas públicas incluyentes que reconozcan la diversidad social y cultural del país.
Asimismo, se abrió un diálogo sobre el papel de México en la gobernanza global, donde se destacó la relevancia de alinear las acciones nacionales con compromisos internacionales en materia de derechos humanos, así como fortalecer la cooperación entre organismos y países.
La presencia de ombudsperson de entidades como Chiapas, Nuevo León, Jalisco y Baja California enriqueció el intercambio, al compartir experiencias locales que evidencian tanto avances como desafíos comunes en la defensa de los derechos humanos.
Que Querétaro sea sede de este Congreso no es un hecho menor. La entidad se proyecta como un referente nacional donde el desarrollo económico se acompaña de una visión centrada en la dignidad humana, lo que consolida a la entidad como un espacio de diálogo abierto, colaboración institucional y construcción de acuerdos.


