La resistencia física o aeróbica se puede mejorar si ejercitamos de manera moderada al menos 2 veces a la semana. La actividad debe representar un aumento de entre un 55 % y un 80% de la frecuencia cardíaca máxima.
En cuanto a la duración del ejercicio, se recomienda que cada sesión no sea menor a los 30 minutos y no mayor a la hora. Por supuesto que, con el paso del tiempo, se pueden ir aumentando los tiempos, siempre y cuando sea de forma gradual.
Los ejercicios más efectivos y simples para comenzar si queremos aumentar o mejorar la capacidad aeróbica son:
1. Caminata
Cuando salimos a caminar, el cuerpo se activa y comienza a demandar energía. Lo mejor de todo es que la caminata se puede hacer a cualquier edad y con la intensidad que queramos.
Podemos caminar por las mañanas o por las tardes en el parque, en la playa o en una cinta en el gimnasio —aunque siempre es más reconfortante al aire libre—. La marcha moderada a rápida es necesaria para que el organismo realmente trabaje.
2. Andar en bicicleta
Otra de las actividades más recomendadas para aumentar la resistencia física. Además, es muy divertido y podemos disfrutar del ciclismo solos o acompañados. Los músculos de las piernas se fortalecerán y, al mismo tiempo, lo harán el corazón y los pulmones.
3. Correr
Si ya hemos pasado por la caminata y queremos algo más intenso, podemos trotar primero y salir a correr después. El running es perfecto, pero para disfrutar de sus beneficios es muy importante ir a nuestro propio ritmo y adaptar el ejercicio a nuestras necesidades.
Por último, se recomiendan otros ejercicios para mejorar la resistencia física, tales como la natación y las clases aeróbicas (step, Zumba, body combat, aerobics, entre otras). Como hemos detallado, los beneficios de mejorar esta capacidad se traducirán en una mejor salud.


