Alrededor de los murciélagos hay muchos mitos; como que son “ratas voladoras”, “ratones viejos”, que se alimentan de sangre o se enredan en el cabello. La percepción de estos animales por parte de la población generalmente es de rechazo o de temor, ya que se ignora la importante función ecológica que cumplen como control de plagas y polinizadores.
Así lo afirma la Biól. Karla Zaldaña Orantes, estudiante de la Maestría en Ciencias Biológicas que imparte la Facultad de Ciencias Naturales (FCN) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quien encabeza la investigación “Uso de hábitat por murciélagos insectívoros aéreos en tres ciudades del estado de Querétaro”, financiado por el Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (FOPER) en su edición 2019.
“Desde que comencé a estudiar Biología y vi a un murciélago por primera vez, me apasioné por ellos muchísimo. Una de las razones, es que hay mucho desconocimiento acerca de ellos. Los seres humanos tenemos cierta aversión por casi todo lo que tiene que ver con la oscuridad y, al ser los murciélagos animales nocturnos, los vemos como ‘animales malos’. Pero no se conocen todos los beneficios que brindan a un ecosistema como dispersadores de semillas, ayudan a la regeneración de los bosques, controlan plagas de insectos perjudiciales como la del mosquito transmisor de dengue e incluso en México tienen una relevancia especial porque ayudan a la polinización de las plantas de agave de donde se obtiene el tequila”, indica la Biól. Zaldaña Orantes.
Con la asesoría del Dr. Oscar García Rubio, docente adscrito a la FCN, el proyecto tiene por objetivo identificar las especies de murciélagos insectívoros que prevalecen en zonas urbanas como la ciudad de Querétaro, Pedro Escobedo y San Juan del Río.


