En enero de este año, pocos días después de haber sido elegido como presidente interino de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar aseguró que se dedicaría a “poner orden” con las pugnas internas que afectaron el proceso de elección de la dirigencia. Pero ocho meses después de esa declaración y a pocos días de que concluya el proceso de elección del dirigente definitivo del partido, ese objetivo parece estar totalmente diluido.
La elección del próximo presidente del partido político más poderoso del país se llevará a cabo del 26 de septiembre al 2 de octubre a través de una encuesta
Mario Delgado, el actual presidente de la Junta Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, es otro de los aspirantes que protagonizó la pugna interna por la dirigencia del partido desde 2019. En esta ocasión cuenta con el apoyo de 26 senadores y otras facciones de Morena para ser elegido como el líder del proyecto político que prometió impulsar la “cuarta Transformación del país”. ta nacional abierta y hasta el momento hay 51 aspirantes para dirigir Morena y 54 para ocupar el puesto de la secretaría general.
Porfirio Muñoz Ledo, el experimentado político de 86 años, quien hoy aspira a dirigir el partido ha sido un actor crítico del gobierno de López Obrador y la actuación del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, del que actualmente forma parte.
El pasado viernes Muñoz Ledo apunto a posibles sobornos millonarios de contendiente del partido al TEPJF con el objetivo de actuar con parcialidad en la contienda interna y difundió una carta de los magistrados Janine Otalora y Reyes Rodríguez Mondragón en la que advierten que a partir de criterios no objetivos se puede generar la percepción de que el tribunal resuelve de forma estratégica acelerando o retrasando la definición de situaciones relevantes.
INFO:FORBES


