Alrededor de 1,500 chóferes de transporte público de Londres iniciarán este viernes una serie de huelgas intermitentes para protestar por las altas temperaturas que enfrentan dentro de las cabinas de los tradicionales autobuses rojos de dos pisos.
Los conductores pertenecen a Arriva, una de las compañías contratadas por Transport for London (TfL) para operar el transporte público de la capital británica.
El conflicto se centra en las condiciones térmicas de las cabinas, que, de acuerdo con el sindicato, no cuentan con sistemas adecuados de climatización para hacer frente a las temperaturas extremas registradas durante el verano.
La dirigencia sindical señaló que cuando la temperatura exterior alcanza los 30 grados Celsius, el interior de algunas cabinas puede superar los 40 grados, debido a que los conductores permanecen en espacios cerrados y separados del área de pasajeros mediante mamparas de cristal.
Sharon Graham, dirigente sindical, afirmó que los trabajadores han advertido en repetidas ocasiones sobre las condiciones de trabajo y los efectos que provocan las altas temperaturas, entre ellos fatiga, mareos y deshidratación.
Paros se extenderán hasta octubre
El calendario contempla distintas jornadas de protesta durante los próximos tres meses.
El primer paro está programado para los días 14 y 15 de agosto, seguido por nuevas suspensiones entre el 18 y el 21, así como del 25 al 28 de agosto.
Las movilizaciones continuarán con nuevas jornadas durante septiembre y octubre, por lo que el conflicto podría generar afectaciones al servicio de transporte público en distintos puntos de Londres.
Calor reabre debate sobre climatización
La protesta también ha reavivado la discusión sobre la infraestructura de refrigeración en Reino Unido, particularmente ante el aumento de las temperaturas durante las temporadas de verano.
El debate alcanza no solamente al transporte público, sino también a otros espacios de uso cotidiano en Londres, donde una parte importante de las instalaciones antiguas no cuenta con sistemas de aire acondicionado.
Los trabajadores demandan condiciones que permitan desempeñar sus labores de manera segura ante las cada vez más frecuentes jornadas de calor extremo.


