HomeEntretenimiento🎭 Vida, cultura y tendenciaEn Canal de la Mancha, preparaciones ante posible Brexit duro

En Canal de la Mancha, preparaciones ante posible Brexit duro

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 (Dow Jones) — Diariamente, alrededor de cinco mil camiones atestados de carga serpentean a través de los acantilados de tiza blanca de este ajetreado puerto con dirección a los barcos que los transportarán 48 kilómetros a través del Canal de la Mancha hasta el Puerto de Calais, en Francia.

Su fácil progreso es el resultado de la perfecta relación comercial que Reino Unido ha sostenido con el continente como parte de la Unión Europea.

Pero ahora, al estar estancados los planes para llevar a cabo una salida sin problemas del bloque en el Parlamento británico y con un resultado aún dudoso, las autoridades están intensificando acciones de contingencia para lo que podría convertirse en uno de los mayores embotellamientos trailers del mundo.

Sin un acuerdo Brexit que esté vigente, el libre comercio a través del Canal finalizará el 30 de marzo y las revisiones aduanales y otras verificaciones entrarán en vigor por primera vez en 45 años, un cambio que, advierten funcionarios, causará enormes retrasos en cascada.

Para prepararse, el gobierno local del sur de Inglaterra planea usar un aeródromo abandonado para que funcione como área de espera para miles de camiones. Kilómetros de la carretera se convertirán en otro enorme estacionamiento.

Más de tres mil soldados británicos están listos para ayudar, al igual que 200 guardias de tráfico adicionales.

“Podría haber una disrrupción masiva”, dijo Duncan Buchanan, jefe de política para Inglaterra y Gales en Road Haulage Association.

Las empresas de logística están buscando alternativas respecto al puerto de Dover, que maneja 17% del comercio de bienes de Gran Bretaña en volumen y que sería especialmente propenso a sufrir alteraciones, si se vuelven a establecer los controles aduaneros.

Hay planes para dragar otro puerto en la costa sur de Inglaterra para ayudar a manejar el exceso de tráfico vehicular. Los puertos del norte del país también podrían recibir más volumen.

Gran Bretaña y Francia ahora tienen acuerdos especiales, que se espera que continúen después de brexit, que permitirán a los funcionarios de inmigración y aduanas franceses realizar algunos controles en Dover y que los funcionarios británicos hagan lo mismo en Calais, incluidos la verificación de pasaportes y tomar medidas para detener a los inmigrantes ilegales.

El principal cambio después de un brexit no negociado sería que los comerciantes tendrían que presentar declaraciones aduanales y pagar derechos, lo que significaría una gran carga administrativa. También habría controles adicionales en la Unión Europea sobre los estándares de productos, alimentos y ganado, que en teoría ocurrirían en Dover.

En Calais, los funcionarios dijeron que Gran Bretaña les ha asegurado que no introducirán nuevas verificaciones ni cobrarán aranceles a los productos provenientes de Europa. Un portavoz de la autoridad aduanal de Reino Unido dijo que habrá controles, pero que habrá sistemas para minimizar los retrasos.

La Oficina Nacional de Auditoría de Reino Unido dijo que hasta 250 mil empresas británicas deberán llenar una declaración aduanal –cada una con 84 campos de datos diferentes– por primera vez.

“El gobierno no tiene tiempo suficiente para implementar toda la infraestructura, los sistemas y las personas que se requieren para realizar operaciones fronterizas totalmente efectivas desde el primer día”, dijo el regulador en un informe de octubre.

Al otro lado del Canal, los funcionarios franceses observan con nerviosismo y se preparan para una alteración masiva del comercio. Un problema que surga en Calais o Dover es suficiente como para provocar un embotellamiento a ambos lados del Canal. Ferris viajan entre ambos puertos, recogiendo y dejando camiones.

“Si no puede bajar de la nave, no puede subir a la nave”, dijo Buchanan, de la asociación de transportistas.

En Calais los funcionarios están muy conscientes de este riesgo.

“Si un grano de arena se desliza en este proceso, será un caos”, dijo Jean-Marc Puissesseau, quien administra el puerto de Calais.

En el puerto de Calais, el trabajo está a punto de comenzar en los estacionamientos que podrían albergar alrededor de mil 200 camiones que esperarán pasar por los centros de control. Otras zonas de aparcamiento se están construyendo a lo largo de la costa.

El gobierno francés ha perfeccionado sus planes de emergencia para suministrar alimentos a los conductores varados que hagan cola para llegar a puerto y colocar inodoros a lo largo de la carretera.

“Me parece que los británicos apenas están descubriendo la magnitud del problema”, dijo Michel Tournaire, un funcionario público de alto nivel en el gobierno local de Calais, sentado en una oficina con una foto de Napoleón de trasfondo en la pared.

Algunas empresas están planeando pasar por alto Dover y Calais por completo. Jean-Pierre Devigne, quien dirige una empresa de logística con sede en Calais, RDV Transport, dijo que su flota de camiones cruza el canal hacia Dover 20 mil veces al año. En su lugar, el empresario de 63 años ahora planea enviar sus trailers a otro puerto inglés, donde serán recogidos por conductores británicos.

Rolls-Royce Holdings, el fabricante británico de motores de aviación, y Aston Martin, el fabricante de automóviles de lujo, planean importar vía aérea sus partes en caso de que haya un pandemónium en los puertos. Las compañías farmacéuticas, que ya utilizan el transporte aéreo para enviar y recibir algunos de los medicamentos más perecederos, podrían recurrir a más envíos aéreos en condiciones extremas de Brexit.

Tanto el gobierno británico como el francés esperan que se pueda mitigar la problemática haciendo que los comerciantes llenen los formularios de declaración aduanal en línea antes de llegar al puerto. Nuevamente, un dolor de cabeza logístico se atisba ya que pocos han llenado tales formatos anteriormente.

Una oportunidad de darse una idea de la potencial problemática. Devigne, que dirige el negocio de logística, dijo recordar bien los días de los controles aduanales en Calais.

Era funcionario de aduanas en la década de los setenta antes de que Reino Unido se uniera al mercado común europeo. Sentado en su escritorio, señala un plan para construir nuevas instalaciones que está preparando para su compañía. Al centro de éste se podría construir una oficina de procesamiento de documentación aduanal.

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