Rubio endurece mensaje contra cárteles y busca aliados en Latinoamérica
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington está modificando su estrategia contra el narcotráfico en América Latina para privilegiar operaciones conjuntas con gobiernos aliados, aunque advirtió que las fuerzas estadounidenses todavía podrían destruir embarcaciones cuando consideren que representan una amenaza.
Durante una visita a Quito, Ecuador, Rubio también lanzó uno de sus mensajes más duros hacia México: reconoció que las autoridades mexicanas han incrementado sus acciones contra los cárteles, pero sostuvo que los esfuerzos realizados hasta ahora están “ni de lejos” cerca de ser suficientes.
Estados Unidos cambia su estrategia contra embarcaciones
La declaración marca un ajuste respecto de la campaña iniciada por Washington en septiembre de 2025, cuando comenzó a realizar ataques unilaterales contra embarcaciones que su gobierno vincula con organizaciones de narcotráfico.
De acuerdo con Associated Press, al menos 227 personas han muerto en 68 ataques contra embarcaciones desde el inicio de esa estrategia.
Ahora, según Rubio, Estados Unidos busca trabajar directamente con gobiernos de la región y realizar operaciones respetando las legislaciones aplicables dentro de sus aguas territoriales.
Ecuador y Colombia aparecen entre los países con los que Washington está profundizando este modelo de cooperación.
“Lo importante es que estas rutas están siendo interrumpidas”, dijo Rubio durante su estancia en Quito.
El secretario de Estado explicó que las decisiones se evalúan operación por operación, dependiendo de la ubicación, las circunstancias y el nivel de amenaza que Washington atribuya a una embarcación.
Primero evacuar personas y después destruir las embarcaciones
Las operaciones más recientes muestran una diferencia respecto de los ataques realizados durante el último año.
En algunos casos, fuerzas estadounidenses han interceptado embarcaciones o estructuras marítimas que presuntamente servían para apoyar rutas de narcotráfico, retirado a las personas que se encontraban a bordo y posteriormente destruido las unidades.
Las personas interceptadas han sido entregadas a autoridades locales, particularmente en Ecuador.
Sin embargo, Rubio dejó claro que Estados Unidos no descarta regresar a ataques directos.
El funcionario afirmó que las fuerzas armadas “aún harán volar barcos, de ser necesario”, una declaración que mantiene abierta la posibilidad de nuevas acciones militares estadounidenses en aguas latinoamericanas.
México es “un reto aún más grave”, dice Rubio
Uno de los puntos con mayor impacto regional fue el mensaje dirigido a México.
Rubio afirmó que el país representa un desafío mayor debido al tamaño, capacidad financiera y poder territorial de los cárteles.
“Hay vastos territorios en México que no son gobernados por el Estado, sino que son controlados por estas organizaciones narcoterroristas”, sostuvo el secretario de Estado.
Al mismo tiempo reconoció que el Gobierno mexicano ha realizado acciones contra los grupos criminales a una escala que, según él, no se había visto anteriormente.
Pero inmediatamente añadió que todavía resultan insuficientes.
“Los mexicanos han hecho más de lo que jamás habían hecho para perseguir a estos grupos, pero aun así no es, ni de lejos, suficiente”, declaró.
Washington dice que prefiere trabajar con México
Pese al endurecimiento del discurso, Rubio señaló que el escenario que Washington considera ideal es enfrentar a los grupos criminales mediante cooperación con las autoridades mexicanas.
“A la larga esa amenaza tendrá que ser enfrentada de una manera u otra”, advirtió.
Añadió que la expectativa estadounidense es hacerlo conjuntamente con México.
La combinación de ambas declaraciones es relevante: por un lado, Rubio expresa preferencia por la cooperación bilateral; por otro, evita descartar otras acciones futuras si Washington considera que la amenaza persiste.
¿Está Estados Unidos anunciando una intervención en México?
No.
Las declaraciones de Rubio no constituyen un anuncio de una operación militar estadounidense en territorio mexicano.
Tampoco presentó un plan concreto para realizar ataques dentro de México.
Lo que sí hizo fue elevar el tono político al señalar que los cárteles representan una amenaza que eventualmente tendrá que ser enfrentada y al mantener abiertas distintas opciones estadounidenses.
Por eso, periodísticamente es importante separar una advertencia diplomática y de seguridad de una decisión operacional que hasta ahora no ha sido anunciada.
Ecuador se convierte en socio clave de Washington
En contraste con las críticas hacia México, Rubio presentó a Ecuador como uno de los principales aliados de Estados Unidos en la estrategia regional contra el narcotráfico.
Durante su encuentro con el presidente Daniel Noboa, destacó que fuerzas especializadas de ambos países trabajan conjuntamente contra organizaciones criminales transnacionales.
Rubio calificó a Ecuador como uno de los socios más activos de Washington en estas operaciones.
La cooperación ya incluye intercepciones marítimas y operativos contra embarcaciones presuntamente relacionadas con organizaciones como Los Choneros.
Estados Unidos designa terroristas a Los Tiguerones
Durante la visita, Rubio anunció además la designación de Los Tiguerones, organización criminal ecuatoriana, como organización terrorista extranjera.
El grupo fue una de las organizaciones consideradas terroristas por Ecuador después de que el gobierno de Daniel Noboa declarara en 2024 la existencia de un conflicto armado interno frente a la escalada de violencia criminal.
Los Tiguerones también han sido vinculados con narcotráfico y con hechos violentos de alto impacto, incluida la irrupción armada en un canal de televisión ecuatoriano durante una transmisión en vivo en 2024.
La designación estadounidense amplía las herramientas financieras y legales que Washington puede utilizar contra la organización.
Sin embargo, clasificar a un grupo como terrorista no significa automáticamente que exista autorización para cualquier tipo de operación militar en otro país.
Rubio pedirá 45 millones de dólares para Ecuador
El secretario de Estado anunció además que solicitará al Congreso de Estados Unidos aproximadamente 45 millones de dólares adicionales para fortalecer las capacidades de seguridad de Ecuador.
Parte de la cooperación contemplaría equipo y recursos destinados a combatir narcotráfico, financiamiento ilícito y otras actividades vinculadas con organizaciones criminales.
Estados Unidos también prevé entregar nuevas embarcaciones a la Marina ecuatoriana para reforzar las operaciones marítimas.
De ataques unilaterales a operaciones con aliados
El cambio más importante en la estrategia estadounidense no parece ser el abandono del uso de la fuerza, sino la búsqueda de mayor participación de los gobiernos latinoamericanos.
Durante 2025 y buena parte de 2026, las operaciones estadounidenses contra embarcaciones generaron cuestionamientos por la falta de transparencia sobre la evidencia utilizada para determinar quiénes eran considerados narcotraficantes y por las muertes derivadas de los ataques.
Ahora Washington intenta construir un modelo en el que autoridades locales participen en las intercepciones y reciban a los detenidos.
Pero la advertencia de Rubio muestra que la opción militar continúa sobre la mesa.
Rubio recorre Sudamérica para fortalecer alianzas
La visita a Ecuador forma parte de una gira de tres países por Sudamérica.
Rubio llegó a Quito después de reunirse en Colombia con el presidente Abelardo de la Espriella y posteriormente continuará hacia Perú.
La gira busca reforzar la cooperación en seguridad con gobiernos que mantienen una relación cercana con la administración de Donald Trump.
En Ecuador, Rubio fue además condecorado con la Orden Nacional al Mérito en grado de Gran Cruz.
El mensaje hacia México sube de tono
Las declaraciones pronunciadas en Quito dejan dos mensajes diferentes para América Latina.
Para gobiernos como Ecuador, Washington ofrece recursos, equipo, inteligencia y operaciones conjuntas.
Para México, Rubio combina reconocimiento a las acciones emprendidas con una presión política cada vez mayor para obtener resultados contra los cárteles.
La frase clave no es únicamente que México “no hace suficiente”.
Lo relevante será observar hasta dónde Estados Unidos pretende llevar su nueva estrategia de cooperación y qué ocurrirá si Washington considera que un gobierno de la región no está dispuesto o no puede actuar al nivel que exige la administración Trump.
Ese será uno de los principales puntos de tensión en la política de seguridad hemisférica durante los próximos meses.


