La calificadora Standard & Poor’s tenía a México con esta perspectiva desde hace poco más de un año. Esta modificación es importante porque cuando un país tiene una perspectiva negativa, es probable que exista una reducción de la calificación.
Además, brinda mayor certidumbre a los inversionistas de que no habrá una baja de la calificación en los siguientes meses —usualmente en los próximos 12— a menos de que suceda algún evento extraordinario.
La calificadora está reconociendo la estabilidad y la prudencia fiscal y monetaria que ha promovido esta administración.
Casi todas las calificadoras nos han ratificado y establecido perspectivas estables.



