El fantasma de los bloqueos carreteros, la crisis de inseguridad que golpea a las arterias logísticas del país y el colapso del transporte de carga perfilan una jornada de extrema complejidad para la movilidad del Bajío. La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) ratificó la convocatoria oficial para activar una jornada nacional de movilizaciones y paros en las 32 entidades federativas del país, incluyendo de forma estratégica al estado de Querétaro. La Secretaría de Gobierno del Estado confirmó que el despliegue del contingente de pesadas unidades iniciará desde las primeras horas de este miércoles 24 de junio de 2026, impactando de manera directa el paso por la red de autopistas federales.
Puntos de asfixia vial: Palmillas y Lomas de Casa Blanca
El titular de la Secretaría de Gobierno estatal, Eric Gudiño Torres, desglosó el mapa de riesgos viales detectado por los servicios de inteligencia del estado, alertando que las concentraciones masivas de camiones de carga, tractocamiones y unidades turísticas comenzarán de forma sincronizada a partir de las 7:00 de la mañana. El paro no solo afectará los trayectos de largo recorrido, sino que estrangulará los accesos e infraestructura de conectividad de la zona metropolitana de Santiago de Querétaro.
Los nodos logísticos elegidos por los transportistas para realizar los bloqueos y marchas lentas se focalizan en dos puntos críticos:
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El nudo de Palmillas: Concentración masiva sobre la Carretera Federal 57 (México-Querétaro), a la altura de la caseta de cobro e intersección de Palmillas, estrangulando el principal corredor logístico e industrial que conecta al centro del país con el norte de la República.
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El Papanoa (Zona Metropolitana): Emplazamiento de unidades sobre los carriles laterales y centrales de la autopista a la altura del paraje conocido como El Papanoa, en las inmediaciones de la colonia Lomas de Casa Blanca, comprometiendo el tránsito local interno.
Pliego petitorio y demandas al Gobierno Federal
Gudiño Torres especificó que este conflicto responde estrictamente a la falta de acuerdos sustanciales entre la AMOTAC y la administración federal, rompiendo el avance de las mesas de concertación que se venían desahogando de forma infructuosa durante los meses pasados. Aunque el gobierno del estado mantiene canales abiertos de comunicación con los delegados locales, el pliego petitorio se concentra en reclamos de competencia federal:
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Inseguridad en autopistas: Exigencia inmediata de patrullajes y operativos de la Guardia Nacional ante la ola de asaltos violentos, robos de mercancías y agresiones contra los operadores.
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Abusos de grúas: Regulación urgente de las tarifas arbitrarias y cobros excesivos aplicados por las empresas permisionarias de grúas y corralones federales.
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Burocracia y rezago: Destrabar el congestionamiento de trámites administrativos y expedición de licencias congeladas en las delegaciones del centro del país.
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Legislación hídrica: Inclusión de las demandas del sector transportista dentro de los lineamientos de la legislación nacional en materia de aguas.
“Han hecho una serie de señalamientos sobre la inseguridad principalmente que se vive en las carreteras… El llamado sería a la gente que va a salir a Ciudad de México o que tiene que salir a algún otro estado de la República desde Querétaro, que tome las medidas necesarias y se vaya con tiempo”. — Eric Gudiño Torres, Secretario de Gobierno de Querétaro.
Negociaciones de última hora en la CDMX
Al cierre de esta edición, los líderes de la cúpula nacional de AMOTAC, encabezados de forma unificada por Rafael Ortiz Pacheco y Omar Alejandro, sostienen encuentros de emergencia y deliberación con altos funcionarios de la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México. El objetivo es pactar un acuerdo de gobernabilidad de último minuto que desactive las protestas; sin embargo, las bases y operadores en Querétaro mantienen la orden de encender motores y estrangular el flujo vehicular si no se firman compromisos vinculantes. Ante este escenario adverso, las autoridades estatales urgieron a los ciudadanos, transportistas privados y turistas a suspender traslados no esenciales hacia el Valle de México y reprogramar sus itinerarios para evitar quedar atrapados en las kilométricas filas de congestión que se anticipan.


