Justicia Cívica.- Un vecino de Corregidora enfrenta consecuencias legales por perturbar la tranquilidad de la comunidad con repetidas fiestas de fin de semana y negarse a cumplir una sanción de 12 horas de trabajo comunitario.
El caso del infractor
Una persona de 35 años de edad fue denunciada por el procurador social por cometer una falta administrativa de manera reiterada, no flagrante, contra la tranquilidad de las personas. El infractor alteraba la tranquilidad de los vecinos del condominio en donde vive cada fin de semana con sus fiestas ruidosas. El procurador social le impuso una sanción de 12 horas de trabajo a favor de la comunidad, pero el infractor se negó injustificadamente a cumplirla.
Justicia cívica y las consecuencias legales
Al negarse a cumplir su sanción, el infractor fue acusado por la Fiscalía General del Estado por el delito de resistencia de particulares y desacato a la autoridad. Compareció ante un Juez del Distrito de Querétaro, quien le concedió la suspensión de proceso, a cambio de que se sometiera a una supervisión de su comportamiento durante un año. Si incumple con las medidas impuestas por el Juez Penal, la sanción del Juez Cívico o comete otra falta administrativa, el beneficio se revocará y podrá llegar a audiencia de juicio, lo que podría derivar en una sanción de hasta un año de prisión, conforme al Artículo 279 del Código Penal.
Con la resolución de este caso, el Sistema Estatal de Justicia Cívica demuestra que la confianza de la ciudadanía tendrá respuesta y que ninguna persona puede dejar de acatar las sanciones de la autoridad municipal.


