Muchas personas quieren y necesitan tener una relación cercana con los demás a medida que envejecen. Para algunas personas, esto incluye el deseo de continuar una vida sexual activa y satisfactoria. Con el envejecimiento, eso puede significar adaptar la actividad sexual para amoldarse a los cambios físicos, de salud y de otro tipo.
Hay muchas maneras diferentes de tener relaciones sexuales y de logar una sensación de intimidad, solo o con una pareja. La expresión de su sexualidad podría incluir muchos tipos de contacto íntimo o estimulación. Algunos adultos pueden optar por no participar en la actividad sexual, y eso también es normal.
El envejecimiento normal trae cambios físicos tanto en los hombres como en las mujeres. Estos cambios a veces afectan la capacidad de tener y disfrutar de las relaciones sexuales.
Una mujer puede notar cambios en su vagina. A medida que las mujeres envejecen, la vagina puede acortarse y estrecharse. Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas y un poco más rígidas. La mayoría de las mujeres tendrán menos lubricación vaginal, y puede tomar más tiempo para que la vagina se lubrique naturalmente.
Estos cambios podrían hacer que ciertos tipos de actividad sexual, como la penetración vaginal, sean dolorosos o menos deseables. Si la sequedad vaginal es un problema, usar un lubricante a base de agua o condones lubricados puede hacer que la penetración sea más cómoda.
Si una mujer está usando terapia hormonal para tratar los calores súbitos (sofocos) u otros síntomas de la menopausia, es posible que desee tener relaciones sexuales con más frecuencia que antes de la terapia hormonal.
A medida que los hombres envejecen, la impotencia sexual (también llamada disfunción eréctil o DE) se vuelve más común. DE es la pérdida de la capacidad de lograr y mantener una erección. La DE puede hacer que un hombre tarde más en lograr una erección. Su erección puede no ser tan firme o tan grande como solía ser.
La pérdida de la erección después del orgasmo puede ocurrir más rápidamente, o puede tomar más tiempo antes de que otra erección sea posible. La DE no es un problema si ocurre de vez en cuando, pero si ocurre con frecuencia, hable con el médico.
Hable con su pareja sobre estos cambios y sobre cómo usted se está sintiendo. El médico puede tener sugerencias para ayudar a que las relaciones sexuales sean más fáciles.
Algunas enfermedades, discapacidades, medicamentos y cirugías pueden afectar su capacidad de tener y disfrutar de las relaciones sexuales. Fuente: NATIONAL INSTITUTE ON AGING


