Semaglutida muestra nuevos resultados contra obesidad
Novo Nordisk presentó nuevos datos sobre semaglutida para el tratamiento de la obesidad durante el Congreso Europeo de Obesidad (ECO 2026), celebrado en Estambul, Turquía, con resultados que exploran dosis más altas, formulaciones orales y posibles beneficios cardiometabólicos.
La farmacéutica llevó al encuentro 52 trabajos científicos, incluidos análisis de los estudios STEP UP y OASIS 4, así como evidencia relacionada con obesidad en mujeres, menopausia y riesgo cardiovascular.
¿Qué mostró la dosis de semaglutida 7.2 mg?
Uno de los principales resultados provino del ensayo fase 3 STEP UP, que incluyó a más de 1,400 adultos con obesidad y sin diabetes tipo 2.
Después de 72 semanas, quienes recibieron semaglutida inyectable de 7.2 mg alcanzaron una reducción media de 20.7% de su peso corporal, frente a 17.5% con la dosis de 2.4 mg y 2.4% con placebo.
El peso promedio inicial de los participantes era de aproximadamente 113 kilogramos, por lo que el descenso medio con la dosis más alta equivalió a cerca de 23 kilogramos.
Además, alrededor de uno de cada tres participantes tratados con 7.2 mg consiguió perder al menos 25% de su peso corporal.
La mayor parte del peso perdido fue grasa
Otro análisis presentado en ECO 2026 examinó la composición corporal.
Novo Nordisk reportó que aproximadamente 84% de la reducción de peso observada con semaglutida correspondió a masa grasa, mientras que la función muscular se mantuvo preservada.
El dato es relevante porque en tratamientos contra la obesidad no solamente importa cuánto peso se pierde, sino qué proporción corresponde a tejido adiposo y cuánto tejido magro se conserva.
Sin embargo, los datos disponibles no permiten afirmar de manera general que todo ese porcentaje correspondiera específicamente a grasa visceral.
¿Es segura la dosis de 7.2 mg?
En STEP UP, el perfil general de seguridad y tolerabilidad de semaglutida 7.2 mg fue consistente con lo observado previamente con la dosis de 2.4 mg.
Los agonistas GLP-1, sin embargo, pueden producir efectos adversos gastrointestinales y requieren valoración médica individual.
La automedicación con este tipo de medicamentos no es recomendable. Cofepris ha advertido anteriormente sobre los riesgos de utilizar semaglutida y otros fármacos para bajar de peso sin supervisión profesional.
Semaglutida 7.2 mg ya fue aprobada en México
Un punto que cambió después de ECO 2026 es su situación regulatoria.
En julio, Novo Nordisk anunció que Cofepris aprobó semaglutida 7.2 mg en México para adultos con obesidad, por lo que ya no debe presentarse como una dosis exclusivamente experimental en el país.
La autorización, indicaciones específicas y condiciones de uso deben consultarse siempre en el registro sanitario y bajo supervisión médica.
Cofepris mantiene un visor público para comprobar los medicamentos que cuentan con registro sanitario vigente en México.
Semaglutida y menopausia: ¿qué encontraron los estudios?
Novo Nordisk también presentó análisis enfocados en mujeres con obesidad durante distintas etapas de la menopausia.
Los datos reportaron pérdida de peso y reducción de la circunferencia de cintura en mujeres tratadas con semaglutida, independientemente de la etapa menopáusica.
En algunos análisis observacionales también se identificaron asociaciones con menor frecuencia de migraña y menor riesgo registrado de depresión frente a determinados grupos comparadores.
Aquí es importante hacer una distinción: estos resultados no prueban que semaglutida sea un tratamiento contra la depresión, los bochornos o la migraña.
Son análisis exploratorios o de vida real que requieren más investigación para determinar causalidad.
SELECT ya había demostrado beneficio cardiovascular
La evidencia cardiovascular de semaglutida no comenzó en ECO 2026.
El ensayo SELECT había demostrado previamente que semaglutida 2.4 mg reduce el riesgo de eventos cardiovasculares mayores en adultos con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida.
Ese beneficio forma parte actualmente de las indicaciones regulatorias de algunas presentaciones de Wegovy en distintos mercados.
Por eso, el cambio conceptual alrededor de estos tratamientos va más allá de la pérdida de peso y se enfoca cada vez más en reducción de riesgo cardiometabólico.
Semaglutida oral de 25 mg abre otra vía de tratamiento
Otro de los estudios destacados fue OASIS 4, que evaluó semaglutida oral de 25 mg una vez al día en adultos con sobrepeso u obesidad sin diabetes tipo 2.
Entre quienes siguieron el tratamiento según lo previsto, la reducción media de peso fue de aproximadamente 16.6% después de 64 semanas, frente a alrededor de 2.7% con placebo.
Además:
- 56.1% logró perder al menos 15% de su peso.
- 34.4% perdió al menos 20%.
Estos resultados colocan a la formulación oral cerca de la eficacia observada con algunas presentaciones inyectables de semaglutida.
La tableta también fue aprobada en México
En agosto de 2026, Novo Nordisk anunció que Cofepris aprobó en México semaglutida oral de 25 mg para control de peso en determinados adultos con obesidad o sobrepeso y comorbilidades.
La autorización también contempla reducción del riesgo de eventos cardiovasculares mayores en ciertos pacientes con enfermedad cardiovascular establecida.
Esto coloca a México entre los primeros mercados latinoamericanos donde las nuevas formulaciones de semaglutida comienzan a incorporarse al tratamiento médico de la obesidad.
Obesidad deja de tratarse solamente como un problema de peso
La evidencia presentada en ECO 2026 refuerza un cambio relevante en medicina: la obesidad se aborda cada vez más como una enfermedad crónica y metabólica, no únicamente como una cuestión estética.
Los nuevos medicamentos buscan combinar reducción de peso con beneficios en factores cardiovasculares, movilidad, calidad de vida y otras complicaciones asociadas.
Pero los resultados tampoco significan que estos tratamientos sean adecuados para todas las personas.
La indicación depende de antecedentes clínicos, índice de masa corporal, enfermedades asociadas, contraindicaciones, tolerabilidad y seguimiento médico.
El siguiente reto será acceso, seguridad y resultados a largo plazo
La llegada de dosis más altas y formulaciones orales amplía las opciones terapéuticas, pero abre nuevas preguntas.
Será necesario conocer:
- Qué pacientes obtienen mayor beneficio.
- Qué efectos mantienen después de varios años.
- Qué ocurre al suspender el tratamiento.
- Cómo preservar masa muscular durante la pérdida de peso.
- Cuánto costarán las nuevas presentaciones.
- Qué tan accesibles serán dentro de los sistemas de salud.
Los datos de ECO 2026 muestran que la farmacoterapia contra la obesidad continúa avanzando rápidamente.
El verdadero cambio, sin embargo, no dependerá solamente de alcanzar porcentajes mayores de pérdida de peso, sino de comprobar si esos resultados se traducen en menos enfermedad cardiovascular, mayor calidad de vida y beneficios sostenidos con un perfil de seguridad aceptable.


