(EFE).- El Tribunal Supremo de Estados Unidos, con una mayor铆a conservadora, emiti贸 este viernes un fallo que revoca la protecci贸n al derecho a abortar, que hasta ahora hab铆a estado garantizada por dos de sus sentencias previas, al considerar que la Constituci贸n no la garantiza.
El fallo de este viernes es relativo al caso “Dobbs contra Jackson Women’s Health Organization”, sobre una ley de Misisip铆 que proh铆be el aborto a partir de las 15 semanas en ese estado, donde s贸lo queda una cl铆nica que ofrece ese servicio.

La decisi贸n fue respaldada por seis de los nueve jueces de la m谩xima instancia judicial del pa铆s y fue redactada por el magistrado conservador Samuel Alito.
驴QU脡 PONE EN EL TEXTO DEL FALLO?
En el texto, de 213 p谩ginas, Alito es muy claro: “La Constituci贸n no confiere el derecho al aborto” y acto seguido afirma que los fallos anteriores del Supremo que garantizaban el derecho al aborto quedan “revocados”.
Dichos casos son el de “Roe contra Wade”, de 1973, que amparaba el derecho al aborto en todo el pa铆s, y la resoluci贸n de 1992, “Planned Parenthood contra Casey”, que reafirmaba dicha protecci贸n pero permit铆a a los estados establecer regulaciones sobre el proceso.
Esta es la argumentaci贸n de Alito:
“El aborto representa una cuesti贸n moral profunda. La Constituci贸n no proh铆be a los ciudadanos de cada estado regular o prohibir el aborto. Roe y Casey se arrogaban esa autoridad. Ahora derogamos esas decisiones y devolvemos las autoridad a las personas y sus representantes electos”
“La l铆nea de la viabilidad, que Casey nombr贸 como la norma central de Roe, no tiene sentido, y es revelador que otros pa铆ses eviten de forma uniforme esta l铆nea. Por tanto la corte afirm贸 como autoridad judicial pura y dura a imponer, como asunto de ley constitucional, una norma de viabilidad uniforme que da a los estados menos libertad para regular el aborto de la que disfrutan la mayor铆a de las democracias occidentales”.
“Con todo esto, el razonamiento de Roe era excesivamente d茅bil, y comentaristas acad茅micos, incluidos aquellos que estaban de acuerdo con la decisi贸n como asunto pol铆tico, fueron implacables con sus cr铆ticas”.
Para Alito, el fallo de “Roe contra Wade” es “extremadamente equivocado y profundamente da帽ino” y los defensores de dicha decisi贸n han “fracasado” a la hora de demostrar que el Supremo tiene poder para decidir c贸mo regular el aborto.
Por ello, la corte “debe devolver el poder (a los estados) para evaluar esos argumentos ante el pueblo y sus representantes electos”, escribe Alito.
El juez agrega que el derecho a abortar no est谩 incluido en la cl谩usula del Debido Proceso de la D茅cimo Cuarta Enmienda de la Constituci贸n, que permite a los tribunales poner l铆mites a la actividad legislativa cuando afecta a “la vida, la libertad o la propiedad”.
LOS JUECES PROGRESISTAS, AL FRENTE DEL DISENSO
En el lado opuesto est谩 en la opini贸n de disenso redactada por los jueces progresistas Elena Kagan, Sonia Sotomayor y Stephen Breyer.
En el texto afirmaron que “respetar a la mujer como un ser aut贸nomo y garantizar su igualdad total significa concederle sustancialmente la opci贸n de elegir sobre las decisiones m谩s personales y consecuentes de su vida”.
“Desde el mismo momento de la fecundaci贸n, una mujer no tiene derecho a hablar. Un estado puede forzarla a continuar con su embarazo, incluso a los costos personales y familiares m谩s elevados”, lamentaron los jueces que disienten del fallo mayoritario.
“La ley de Misisipi en cuesti贸n aqu铆 proh铆be los abortos tras la d茅cimo quinta semana de embarazo. Bajo la decisi贸n de la mayor铆a, no obstante, cualquier otra ley de otros estados podr铆a hacer despu茅s de las diez semanas, cinco, tres o una, o de nuevo, desde el momento de la fecundaci贸n”.
Y advirtieron de que “algunos estados no se detendr谩n ah铆”. “A lo mejor, a la luz de la decisi贸n de hoy, la ley de un estado criminalizar谩 la conducta de las mujeres, las encarcelar谩 o multar谩 por atreverse a buscar o tener un aborto. Como Texas ha demostrado recientemente, un estado puede volver a un vecino frente a un vecino”.
En este punto los jueces se refer铆an a una ley en Texas que proh铆be el aborto a partir de las seis semanas de gestaci贸n y que permite a particulares interponer denuncias contra cualquier persona que ayude a una embarazada a abortar y que les recompensa por ello.
UNA OPINI脫N QUE ABRE LA PUERTA A REVOCAR OTROS DERECHOS
En paralelo, el juez conservador Clarence Thomas present贸 lo que en el derecho estadounidense se denomina “una opini贸n coincidente” que consiste en una opini贸n que est谩 de acuerdo con la de la mayor铆a, pero que est谩 en desacuerdo con el razonamiento que hay detr谩s.
En su texto, Thomas se帽al贸 que el Supremo “deber铆a reconsiderar todos los precedentes de debido proceso rese帽ables de esta corte”, lo que incluir铆a los fallos que garantizan la protecci贸n al matrimonio homosexual y el acceso a los anticonceptivos.
El magistrado hizo menci贸n expresa a los fallos previos del Supremo que garantizan el acceso a anticonceptivos a parejas casadas (“Griswold contra Connecticut”) y el matrimonio homosexual (“Obergefell contra Hodges”).
“Despu茅s de revocar estas decisiones probadamente err贸neas, quedar铆a por resolver la cuesti贸n de si hay otras provisiones constitucionales que protejan la mir铆ada de derechos que nuestros casos de debido proceso fundamental han generado”, escribi贸 Thomas. EFE


