El alcalde de Querétaro, Felifer Macías, anunció que en 14 días arrancará la inversión federal de 30 millones de pesos para la rampa de frenado en la Cuesta China. La obra busca frenar la incidencia de accidentes graves en el acceso principal a la capital.
La Carretera Federal 57, específicamente en el descenso conocido como la Cuesta China, ha sido históricamente uno de los puntos con mayor registro de colisiones por fallas mecánicas en transporte pesado. La ciudadanía y diversos sectores sociales han exigido por años infraestructura de emergencia que permita detener unidades sin frenos antes de que ingresen a la zona urbana de Querétaro.
Tras una reunión estratégica con Carlos García Villaseñor, delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el presidente municipal Felifer Macías confirmó que el Gobierno Federal liberó los recursos para la obra. Los trabajos iniciarán formalmente en dos semanas y contemplan una inversión cercana a los 30 millones de pesos para la habilitación de la rampa de frenado y mejoras en el tramo que va de la Cuesta China hacia la Plaza de Toros.
Esta obra no es solo un proyecto de infraestructura, sino una medida de protección civil vital para salvar vidas. Al concretarse la rampa justo antes de la entrada a la ciudad, se ofrece una vía de escape técnica para vehículos de gran tonelaje que pierden el control en la pendiente. La coordinación entre los tres niveles de gobierno (Federal, Estatal y Municipal) destraba un proyecto que había permanecido en planeación durante años.
Con el inicio de las obras en dos semanas, se prevén ajustes en la circulación vial de la zona. Las autoridades municipales y la Guardia Nacional coordinarán operativos para abanderar los trabajos y minimizar el impacto en el tráfico hacia San Luis Potosí. Se espera que la rampa sea la primera de varias intervenciones de seguridad vial proyectadas para el tramo urbano de la “carretera más transitada del país”.


