Sheinbaum defiende cooperación con EE.UU. sin negociar soberanía
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó durante su Segundo Informe de Gobierno que México mantendrá el diálogo y la cooperación con Estados Unidos, pero advirtió que esa relación no implicará subordinación ni renunciar a la soberanía nacional.
El mensaje llega después de un año marcado por presiones del Gobierno de Donald Trump en seguridad, migración y comercio, además de negociaciones para contener aranceles y preservar la relación económica dentro del T-MEC.
¿Qué dijo Sheinbaum sobre Estados Unidos?
Durante su mensaje en Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que México busca mantener relaciones de cooperación y entendimiento con todas las naciones.
Sin embargo, fijó cuatro principios para la relación con Washington:
- Respeto a la soberanía y al territorio.
- Confianza y respeto mutuo.
- Cooperación sin subordinación.
- Responsabilidad compartida.
La presidenta resumió esa posición al señalar que la colaboración no significa sometimiento y que México no renunciará a sus principios.
“La soberanía no se negocia”
Sheinbaum insistió en una postura que ha repetido durante los últimos meses frente a las presiones provenientes de Estados Unidos.
El Gobierno mexicano sostiene que puede existir coordinación bilateral en seguridad, migración y comercio, pero siempre dentro de las leyes mexicanas y sin aceptar intervenciones unilaterales.
La mandataria ya había expresado anteriormente que la soberanía “no se negocia”, una frase que se ha convertido en uno de los principales ejes de su política exterior frente a Washington.
Seguridad, uno de los temas que marcan la relación bilateral
El segundo año de gobierno de Sheinbaum también ha estado marcado por una estrategia de seguridad más operativa contra organizaciones criminales.
Durante su informe, la presidenta destacó una reducción de 51% en homicidios durante su administración, de acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno federal.
La estrategia ha incluido operativos, detenciones y acciones contra estructuras criminales, en medio de la presión estadounidense para obtener resultados más contundentes contra el tráfico de drogas y organizaciones consideradas prioritarias por Washington.
Ese escenario ha obligado al Gobierno mexicano a mantener un equilibrio entre aumentar la cooperación y evitar que las medidas sean interpretadas como subordinación.
La muerte de “El Mencho” modificó el escenario de seguridad
Uno de los acontecimientos más importantes del último año fue la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Su muerte durante un operativo federal en febrero de 2026 representó uno de los mayores golpes contra una organización criminal en los últimos años.
El episodio también tuvo impacto en la relación con Estados Unidos, donde el CJNG ha sido uno de los principales objetivos de las agencias de seguridad.
Sin embargo, la caída de un líder no significa automáticamente la desaparición de una organización criminal, por lo que el reto continúa siendo evitar fragmentaciones, disputas territoriales y reacomodos violentos.
Sheinbaum marca diferencias en seguridad respecto a López Obrador
Aunque la presidenta ha defendido la continuidad política de la llamada Cuarta Transformación, su estrategia de seguridad ha mostrado diferencias operativas respecto al sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
El Gobierno actual ha incrementado:
- Operativos de inteligencia.
- Capturas de objetivos prioritarios.
- Coordinación entre fuerzas federales.
- Investigación financiera.
- Acciones contra laboratorios y rutas de narcotráfico.
La narrativa oficial continúa defendiendo que la seguridad debe atender también las causas sociales de la violencia, pero al mismo tiempo se observa una mayor presión operativa contra organizaciones criminales.
Los aranceles de Trump siguen siendo otro frente de presión
La relación bilateral no se limita a seguridad.
Durante los últimos 12 meses, México también ha negociado con Washington para contener los efectos de los aranceles impulsados por Donald Trump.
Sheinbaum sostuvo en su informe que, pese a las políticas arancelarias de Estados Unidos, la economía mexicana se mantiene estable y que continúan las negociaciones para alcanzar acuerdos comerciales.
El tema es especialmente relevante porque Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de México.
El T-MEC entra en una etapa clave
México también se aproxima a uno de los momentos más importantes para su relación económica con Estados Unidos y Canadá: la revisión del T-MEC.
Para el Gobierno mexicano, mantener el tratado es estratégico por la integración de las cadenas productivas de América del Norte.
Industria automotriz, manufactura, agricultura, energía y tecnología dependen en gran medida de reglas comerciales estables entre los tres países.
Por ello, las negociaciones con Washington tendrán que combinar diplomacia política con la defensa de los intereses económicos mexicanos.
Migrantes mexicanos también forman parte de la agenda
Sheinbaum informó además que su Gobierno ha reforzado la atención a mexicanos afectados por las políticas migratorias estadounidenses.
Según los datos presentados en el informe, 281 mil mexicanos deportados desde Estados Unidos han recibido atención mediante el programa México te Abraza.
La presidenta también aseguró que los consulados mexicanos deberán mantener mayor cercanía con las comunidades migrantes y dar seguimiento a casos de mexicanos fallecidos durante acciones migratorias.
El reto: cooperar sin romper la relación
La relación México-Estados Unidos entra así en una etapa particularmente compleja.
Por un lado, ambos países necesitan colaborar en comercio, migración, seguridad, tráfico de armas y combate al narcotráfico.
Por otro, las políticas de Donald Trump han aumentado la presión sobre México y obligan al Gobierno mexicano a establecer límites políticos más claros.
La estrategia de Sheinbaum parece resumirse en una fórmula que repitió durante su Segundo Informe: mantener abiertas las puertas del diálogo, pero evitar que la cooperación se convierta en subordinación.
Ese equilibrio será uno de los principales desafíos políticos y económicos de México durante los próximos meses.


