El secretario de Gobierno de Querétaro, Eric Gudiño Torres, acompañado por el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Vega Ricoy, ofreció una rueda de prensa para fijar la postura del Ejecutivo tras el colapso vial provocado por el bloqueo de la carretera federal 57, a la altura de la comunidad de Jofrito. Las autoridades afirmaron de manera contundente que el conflicto está siendo manipulado por grupos con intenciones políticas ajenos a las necesidades reales de los habitantes.
Un pozo colapsado por exigencia comunitaria
El origen del desabasto en la delegación de Santa Rosa Jáuregui se remonta a la pérdida de capacidad del pozo original de La Versolilla. Gudiño Torres detalló la cronología técnica que detonó la crisis actual:
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Proyecto alterno: Desde hace dos años, la administración estatal impulsó la perforación de un nuevo pozo con la capacidad suficiente para abastecer de manera continua a las comunidades de La Versolilla, Jofrito, Ojo de Agua y Palo Alto.
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Infraestructura frenada: Durante el pasado proceso electoral, actores externos difundieron rumores falsos entre los pobladores, asegurando que el líquido extraído se destinaría a campos de golf, refresqueras y desarrollos residenciales de lujo, lo que provocó que los inconformes impidieran la conclusión de la obra.
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El colapso técnico: A petición estricta de la comunidad y contra las advertencias técnicas de la CEA, se realizó un proceso de “cepillado” y mantenimiento al pozo antiguo, lo que terminó por ocasionar su colapso definitivo el pasado 9 de abril.
Contradicciones en la protesta y acusaciones de ingobernabilidad
El secretario de Gobierno expuso lo que calificó como una postura contradictoria por parte de los manifestantes que cerraron la arteria vial más importante del país, argumentando que se rechazan de manera sistemática todas las vías de solución institucionales.
“El día de ayer cierran y la petición es: queremos agua. Está bien, déjenos conectar [el nuevo pozo]. No, no queremos que nos conecten. Luego dicen mándenos pipas, se mandan pipas y tampoco las quieren”, acusó el funcionario.
Debido a la negativa de recibir el apoyo emergente de camiones cisterna y al rechazo de interconexión de la nueva línea de distribución que ya está lista, el gobierno estatal acusó de forma directa que el bloqueo no responde a un problema genuino de desabasto, sino a una estrategia diseñada para ejercer presión política y “provocar ingobernabilidad” en la entidad.
Finalmente, las autoridades lamentaron las afectaciones mayúsculas causadas a miles de automovilistas y al transporte de carga que quedaron varados por horas en la carretera federal 57, reiterando que la infraestructura hidráulica para solucionar la escasez está lista para operar en el momento en que se permita el acceso a las cuadrillas técnicas.


