Poder Judicial capacita personal en Hñähñu
Veinte personas servidoras públicas concluyeron un taller básico de Hñähñu para mejorar la atención inicial a usuarios del sistema judicial y reducir barreras lingüísticas. La capacitación no sustituye el trabajo de intérpretes especializados.
El Poder Judicial del Estado de Querétaro concluyó un taller básico de Hñähñu dirigido a personal judicial, con el objetivo de mejorar el primer contacto con personas hablantes de esta lengua y ofrecer una atención más digna y respetuosa.
La capacitación se desarrolló del 21 de agosto al 2 de octubre de 2026 como parte de la Jornada de Formación en Derechos Humanos e Inclusión.
Participaron 20 personas servidoras públicas, 14 mujeres y seis hombres.
Buscan reducir barreras de comunicación
El propósito del taller fue proporcionar conocimientos lingüísticos elementales que permitan al personal establecer un primer acercamiento con personas cuya lengua materna o principal medio de comunicación no sea el español.
La formación se enfocó en facilitar situaciones iniciales de atención y mejorar el trato institucional.
Entre sus objetivos estuvieron:
- Reconocer expresiones básicas.
- Facilitar el primer contacto.
- Evitar barreras innecesarias de comunicación.
- Brindar un trato respetuoso de la diversidad lingüística.
- Identificar cuándo es necesaria la intervención especializada.
Hñähñu tiene presencia histórica en Querétaro
El Hñähñu forma parte de la agrupación lingüística otomí y cuenta con distintas variantes en el centro de México.
El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas reconoce variantes otomíes localizadas en Querétaro, particularmente en zonas como Amealco de Bonfil y otras regiones del estado.
INEGI reportó que en 2020 residían en Querétaro 31 mil 383 personas de tres años y más hablantes de alguna lengua indígena, y señaló al otomí como la lengua predominante en la entidad.
Ese contexto vuelve relevante que instituciones judiciales cuenten con herramientas para atender a personas que puedan enfrentar barreras lingüísticas.
Capacitación no sustituye a intérpretes
El Poder Judicial hizo una precisión importante: el taller es de carácter básico.
Los conocimientos adquiridos no sustituyen la intervención de peritos intérpretes o traductores especializados cuando su participación sea necesaria dentro de un procedimiento judicial.
La diferencia es fundamental.
Una persona servidora pública puede utilizar conocimientos básicos para orientar o recibir inicialmente a un usuario, pero actuaciones procesales, declaraciones y diligencias que requieran interpretación especializada deben contar con personal competente.
Lengua puede ser barrera para acceder a justicia
Cuando una persona no domina completamente el español, cuestiones aparentemente sencillas pueden convertirse en obstáculos:
- Comprender una notificación.
- Ubicar un juzgado.
- Explicar el motivo de una visita.
- Entender un procedimiento.
- Solicitar información.
- Saber qué documentos presentar.
La capacitación busca reducir ese primer nivel de dificultad.
No resuelve por sí sola todos los problemas de acceso a la justicia para comunidades indígenas, pero puede mejorar la atención inicial.
Querétaro mantiene diversidad lingüística
El INALI señala que el Hñähñu u otomí tiene una amplia diversidad interna y distintas denominaciones según la región, entre ellas hñähñu, hñäñho, hñöñho y otras variantes.
Esto significa que incluso dentro de la misma agrupación lingüística existen diferencias regionales.
Por ello, una capacitación institucional debe entenderse como una herramienta de sensibilización y comunicación básica, no como dominio integral de todas las variantes.
Taller duró seis semanas
La capacitación comenzó el 21 de agosto y concluyó el 2 de octubre.
Las sesiones estuvieron a cargo de Mariana Erika Castejón Salinas y Ninive Aquino Bravo.
El taller fue organizado con apoyo del Instituto Municipal de Derechos Humanos del Municipio de Querétaro, encabezado por José Rolando Valdez Nieto.
Acceso lingüístico también es acceso a derechos
El uso de una lengua indígena no debería impedir que una persona comprenda o pueda utilizar los servicios judiciales.
Por ello, la preparación del personal puede contribuir a:
- Mejorar orientación inicial.
- Reducir malos entendidos.
- Detectar necesidades de interpretación.
- Evitar trato discriminatorio.
- Facilitar la canalización adecuada.
El reto es que estos conocimientos se traduzcan en prácticas permanentes dentro de juzgados y áreas de atención.


