Philip Morris International (PMI), líder en la industria del tabaco y dueña de las marcas Marlboro y Chesterfield, prevé que en 10 o 15 años ya no habrá venta de cigarrillos en varios países.
En donde no suceda así y persistan los productos de tabaco que requieren de combustión para funcionar será por las políticas de algunas naciones que frenan productos nuevos como los que esa compañía produce –y en los que fundamenta su estrategia a futuro–, dijo André Calantzopoulos, director general de PMI, durante la cumbre anual virtual Concordia 2020.
“A menudo nos enfrentamos a una resistencia impulsada ideológicamente por algunas organizaciones de salud pública y algunas organizaciones no gubernamentales”, añadió Calantzopoulos en el evento. “Estas organizaciones permiten que la desinformación parezca legítima y anteponen el dogma a los datos y gastan más energía en atacar a una empresa que en ayudar a los seres humanos que deberían estar en el centro del debate”.
Desde 2018, Philip Morris International tiene el plan de dejar de producir cigarros en el mundo para vender solo productos libres de humo como su dispositivo electrónico que calienta una mezcla de tabaco sin combustión, IQOS.
Los dispositivos que calientan el tabaco en lugar de quemarlo han generado controversia entre sus creadores y consumidores por un lado y algunas autoridades de instituciones de salud y organizaciones que aseguran son nocivos para la salud y generan daños a las vías respiratorias.
Uno de los países donde la tabacalera se ha topado con trabas es México, donde el gobierno prohibió en febrero la importación de este y otros dispositivos similares.


