Foro aborda neurodivergencia y salud mental
Especialistas, familias, docentes y autoridades participaron en Corregidora en un foro sobre salud mental y neurodivergencia, donde se analizaron diagnóstico, adolescencia, inclusión y acompañamiento.
Alrededor de 130 personas participaron en el Foro de Salud Mental en Personas Neurodivergentes, realizado en el Centro de Atención Municipal de Corregidora.
El encuentro fue organizado por la regidora de Movimiento Ciudadano, Eli Olvera, en colaboración con la Fundación Mentes Mandarina, y reunió a especialistas, docentes, familias y personas interesadas en comprender mejor los retos asociados con la neurodivergencia.
¿Qué temas se abordaron?
Durante el foro se analizaron temas relacionados con distintas etapas y entornos de la vida de las personas neurodivergentes.
Entre ellos:
- Adolescencia y neurodivergencia.
- Diagnóstico oportuno.
- Salud mental.
- Acompañamiento familiar.
- Impacto de redes sociales.
- Uso de inteligencia artificial.
- Inclusión educativa y social.
- El llamado “costo de enmascarar”.
Los contenidos especializados estuvieron a cargo de Fundación Mentes Mandarina.
¿Qué significa “enmascarar”?
El término se utiliza para describir los esfuerzos que algunas personas neurodivergentes realizan para ocultar, modificar o controlar ciertos comportamientos con el objetivo de ajustarse a expectativas sociales.
Puede implicar, por ejemplo, imitar formas de comunicación, contener determinadas respuestas o dedicar un esfuerzo constante a parecer que se adapta con facilidad a determinados entornos.
El foro abordó este fenómeno desde su posible impacto en el bienestar emocional y la salud mental.
Neurodivergencia no significa enfermedad mental
Aquí es importante hacer una distinción.
Hablar de neurodivergencia y salud mental de manera conjunta no significa que ser neurodivergente sea, por sí mismo, una enfermedad mental.
El concepto de neurodivergencia se utiliza para reconocer que existen diferentes formas de procesar información, comunicarse, aprender o relacionarse con el entorno.
Dentro de esa conversación suelen incluirse condiciones o perfiles como autismo, TDAH y otras diferencias neurológicas.
Las necesidades de apoyo pueden variar considerablemente de una persona a otra.
Eli Olvera plantea mayor acompañamiento
Durante el encuentro, Eli Olvera sostuvo que los gobiernos locales deben abrir espacios donde las familias tengan acceso a información y herramientas.
“Hablar de neurodivergencia también es hablar de inclusión y salud mental”, señaló.
La regidora destacó además la necesidad de reconocer que no todas las personas aprenden, se comunican o perciben el mundo de la misma forma.
Familias también participaron
El foro buscó que la discusión no quedara únicamente entre especialistas.
Familias y personas vinculadas directamente con la neurodivergencia compartieron experiencias sobre:
- Diagnóstico.
- Escuela.
- Relaciones familiares.
- Salud mental.
- Acceso a especialistas.
- Comprensión social.
- Necesidades de acompañamiento.
Ese componente resulta relevante porque las necesidades pueden cambiar según la edad, el entorno familiar y las características individuales.
Autoridades acudieron al encuentro
Entre quienes participaron estuvieron:
- Eric Gudiño Torres, secretario de Gobierno de Querétaro.
- Tere Calzada, diputada local.
- Perla Flores, diputada local.
- Rafael Montoya, secretario del Ayuntamiento de Corregidora.
- Funcionarios municipales y regidores.
La presencia institucional permitió que también se escucharan inquietudes relacionadas con políticas públicas y acceso a servicios.
Foro se realizó previo al Día Mundial de la Salud Mental
El encuentro se llevó a cabo tres días antes del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado cada 10 de octubre.
Para 2026, la Organización Mundial de la Salud estableció como lema:
“Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real”.
La OMS plantea que escuchar experiencias personales no debe limitarse a testimonios, sino traducirse en participación real dentro del diseño, evaluación y toma de decisiones de los servicios de salud mental.
Del foro a las políticas públicas
El principal reto después de este tipo de encuentros será convertir la conversación en acciones concretas.
Entre los temas que podrían derivarse están:
- Capacitación para docentes.
- Orientación para familias.
- Protocolos de inclusión escolar.
- Acceso a valoración profesional.
- Servicios de salud mental adaptados.
- Programas para adolescentes.
- Sensibilización de servidores públicos.
- Participación directa de personas neurodivergentes.
Escuchar a especialistas y familias puede servir como primer diagnóstico, pero el impacto público dependerá de qué programas, presupuesto o modificaciones institucionales surjan posteriormente.
Falta escuchar directamente a personas neurodivergentes
Un punto relevante para futuras ediciones sería conocer con mayor claridad qué participación tuvieron las propias personas neurodivergentes en el diseño y desarrollo del foro.
Esto cobra especial relevancia frente al enfoque que la OMS impulsa este año: que las políticas y servicios sean construidos con las personas que tienen experiencia vivida, y no únicamente para ellas.


