Un juez mexicano concedió un amparo a Marco Antonio Sánchez Flores y a su familia al considerar que las autoridades policiales son responsables de la desaparición forzada de este joven, un caso que acaparó portadas en enero de 2018.
“De acuerdo con dicha sentencia judicial, son responsables de la desaparición forzada del adolescente autoridades policiales, ministeriales y judiciales de la Ciudad de México y el Estado de México”, informó este martes la Red por los Derechos de la Infancia (Redim) en un boletín.
Entre ellas -continuó la ONG- son responsables los propios oficiales que lo detuvieron arbitrariamente y torturaron aquel 23 de enero, agregó el comunicado.
La tarde del 23 de enero de 2018, en los alrededores de una estación de Metrobús de la Ciudad de México, el joven de entonces 17 años fue detenido arbitrariamente por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de la capital, acusándolo de robo.
Según lo narrado en ese momento por testigos, los policías esposaron a Marco Antonio y lo subieron a una patrulla diciendo que lo llevarían al Ministerio Público 40, ubicado en Azcapotzalco, cerca del lugar de los hechos.
Casi una semana después de que el joven fuera introducido a un vehículo policial, apareció a varios kilómetros luego de ser visto en cámaras de seguridad actuando de manera errática y lesionado.
“Golpeado, torturado a bordo de una patrulla, desaparecido y, finalmente, abandonado; la oportuna respuesta de organizaciones defensoras y la indignación social que se manifestó en el país permitieron que reapareciera cinco días después en Tlalnepantla, Estado de México, con severos daños de salud”, recordó Redim.
No obstante, las autoridades policiales siempre negaron que el arresto -que aseguraron fue temporal- se llevara a cabo de manera violenta.
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