Carlos Segura y Diego Ríos, capacitadores del Instituto Nacional de Formación Política (INFP), abordaron la importancia de la participación juvenil en la transformación de las políticas públicas. Subrayaron que solo con una juventud informada y activa se pueden cambiar las condiciones heredadas del modelo neoliberal.
En ese sentido, se discutieron temas como el impacto del neoliberalismo en la educación, la salud, la investigación y el empleo, así como la necesidad de construir una República incluyente para las y los jóvenes.
Aprender del pasado, actuar en el presente
Uno de los ejercicios del taller consistió en realizar una línea del tiempo con momentos históricos clave como el movimiento estudiantil de 1968, el halconazo de 1970, el fraude electoral de 1988, la firma del TLCAN y el levantamiento del EZLN. Estos temas sirvieron como punto de partida para reflexionar sobre la lucha social y el papel que la juventud ha desempeñado históricamente en ella.
Las y los asistentes también analizaron las consecuencias del abandono estatal en áreas clave como la educación, señalando cómo durante el periodo neoliberal se priorizaron los intereses económicos sobre los del pueblo.
La juventud como motor de cambio
El evento cerró con una reflexión colectiva sobre la responsabilidad histórica que tiene la juventud en el México actual. Se recordó la frase del expresidente Lázaro Cárdenas:
“La juventud está destinada a acelerar la revolución, renovando los cuadros dirigentes y los métodos de acción política”.






