Sydney McLaughlin cumple 22 años después de la final de los 400 metros con vallas, en la que podría ganar el oro olímpico e incluso mejorar su propio récord mundial.
¿Cuáles son sus planes para festejar su cumpleaños?
“Trataré de encontrar un pastelillo y apagaré las velas yo sola”, dijo.
Bienvenidos a los Juegos Olímpicos sin diversión, donde las celebraciones y las muestras de camaradería quedarán ahogadas por las estrictas reglas impuestas en el marco de la pandemia.
Puede ser que el pastel que consiga McLaughlin sea bastante dulce, en comparación con las restricciones que abundarán en Tokio: Serán obligatorias las mascarillas y el distanciamiento social —dos metros (más de seis pies). Estará prohibido abrazarse al celebrar los triunfos.
Deben evitarse las reuniones en grandes grupos para comer. No debe consumirse alcohol, salvo en la habitación propia y en solitario. Las interacciones familiares quedarán reducidas básicamente a videollamadas.


