Luego del choque entre dos unidades del Metrobús en la Ciudad de México, las autoridades han dado a conocer los resultados de las pruebas de alcoholemia realizadas a los conductores involucrados.
Según informes oficiales, ambos choferes dieron negativo en la prueba y no conducían bajo los efectos del alcohol al momento del accidente.
Además, las autoridades descartaron que los choferes estuvieran conduciendo a exceso de velocidad, ya que ambos vehículos circulaban a una velocidad permitida de 50 km/h. Aunque la causa exacta del accidente aún se está investigando, se cree que un posible error humano o mecánico pudo haber sido el responsable del choque.
Afortunadamente, el incidente no causó heridas graves a los pasajeros de las unidades, quienes fueron atendidos en el lugar por personal médico. Sin embargo, el accidente causó retrasos en el servicio y molestias a los usuarios del transporte público.
Las autoridades han destacado la importancia de la revisión periódica de los vehículos y la capacitación constante de los conductores para prevenir accidentes en el transporte público. Asimismo, se ha hecho un llamado a los conductores y usuarios del transporte público a conducir con precaución y respetar las reglas de tránsito.
Este incidente ha puesto en relieve la necesidad de fortalecer la seguridad y el mantenimiento del transporte público en la Ciudad de México. Las autoridades han asegurado que se seguirá trabajando para mejorar la calidad del servicio y garantizar la seguridad de los usuarios.


